Tras la visita en la cárcel de Ezeiza, aseguran que los genocidas entregaron un borrador de un proyecto de ley para otorgar domiciliaria a los condenados.

Hace unas semanas, diputados libertarios visitaron en la cárcel de Ezeiza a genocidas condenados por delitos de lesa humanidad. Pese a sus intentos por desviar la atención, se viralizó una fotografía que confirmó que este encuentro, efectivamente, sucedió.
Entre otras cuestiones, aseguran que los represores entregaron un borrador de un proyecto de ley para otorgarles prisión domiciliaria.
Por su parte, la diputada libertaria Lourdes Arrieta (Mendoza) presentó una denuncia en el juzgado N°2 de Lomas de Zamora por los posibles delitos de coacción agravada, abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público, conspiración y malversación de fondos públicos.
Los cargos apuntan contra los diputados Benedit Beltrán y Guillermo Montenegro, compañeros suyos de bloque, Sharif Menem -secretario del presidente de la Cámara, Martín Menem– y el director Nacional del Servicio Penitenciario Federal, Fernando Martínez, entre otros. También señala al cura Javier Olivera Ravasi como que uno de los organizadores de dicha visita.
En la denuncia, Arrieta presentó como pruebas mensajes de WhatsApp que confirman que el proyecto para liberar genocidas condenados existe. También aseguran que ya hubo otros encuentros en Campo de Mayo y muestran quiénes son los diputados que ya estaban al tanto de estas iniciativas. Incluso, aparece mencionada la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien sería la que «facilitó» el ingreso al penal.
En las pruebas se ve que Montenegro envió un comunicado para exigir respeto por los derechos humanos de Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti y los otros genocidas que están presos en la cárcel de Ezeiza después de visitarlos. El diputado –que supo ser la mano derecha de Victoria Villarruel– envió un mensaje de texto a un grupo de WhatsApp reclamando que el resto de sus colegas exigieran que se revisaran las causas por los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura y se les otorgara prisión domiciliaria “en forma urgente” a los condenados.
Arrieta reveló, además, que hubo otras visitas a represores en las cárceles de Campo de Mayo y Marcos Paz, así como también encuentros auspiciados por el padre Ravasi con legisladores y abogados.
La diputada aportó un video donde el cura anuncia que el proyecto de ley está “prácticamente terminado”. “Buenas y santas, soy el padre Javier Olivera Ravasi (…). Les mando muy cortito este video para comentarles que está prácticamente terminado el proyecto que venimos conversando hace algunos meses. Por favor léanlo. Si Dios quiere en un par de semanas nos juntamos para terminar de cocinar lo último”, asevera el cura. Por último, Arrieta denunció que viene recibiendo presiones y amenazas de sectores libertarios desde que estalló el escándalo por la visita al penal de Ezeiza.
Por su parte, la diputada Rocío Bonacci, otra integrante de la comitiva que fue al penal de Ezeiza, ratificó que la visita contó con el visto bueno de Bullrich, que habría arreglado la entrada de los legisladores. “Lo craneó Beltrán (Benedit), supongo que con ayuda de Guillermo (Montenegro) y, parece ser, a raíz de unos chats que salieron ayer (…), que esto tenía un okey de Bullrich”, afirmó Bonacci, quien recordó que los protocolos de seguridad que se realizan en una visita a las cárceles fueron pasados por alto.

