El caso se suma a la lista de otros fallos innovadores en Argentina que garantizan el bienestar animal, como el de la orangutana Sandra, la chimpancé Cecilia y la elefanta Mara.

El Juzgado Penal de Primera Instancia en lo Penal, Penal Juvenil, Contravencional y De Faltas N°3 declaró a una puma como “sujeto de derecho al animal no humano”. Se trata de Lola Limón, una ejemplar de esta especie que vive en el Ecoparque porteño desde 2019 tras ser rescatada de una vivienda donde la tenían como mascota.
El inédito veredicto del tribunal le brinda protección judicial por ser reconocida como “ser sintiente” y marca un nuevo precedente ya que es la primera vez que la Justicia declara a un felino bajo dicha denominación. De ese modo se busca garantizar su libertad, dignidad y respeto a la vida.
El caso se suma a la lista de otros fallos innovadores en Argentina que garantizan el bienesta animal, como el de la orangutana Sandra, la chimpancé Cecilia y la elefanta Mara.
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Para conocer más sobre las implicancias de esta acción judicial, El Resaltador dialogó con Ricardo Ferrari, quien es biólogo, etólogo y profesor de la cátedra de Bienestar Animal de la UBA.
El especialista señaló que la resolución es «un avance», aunque remarcó algunas críticas. En cuanto a lo legal, el fallo cita una resolución de la ONU que no existe: «Fue algo leído en una reunión informativa, pero no algo sancionado. La ONU no ha sancionado derechos de los animales, al menos no hasta el año pasado». También, cuestionó el hecho de que se declare al puma como sujeto de derechos pero sin especificar cuáles son esos derechos.
Sobre los fundamentos biológicos, caracterizó como un «gran avance» el hecho de que declaren a la puma como un «ser sintiente».
«Hemos detectado que insectos, moluscos, aves y mamíferos cuentan con la existencia de lo que llamamos sentimientos. Así como sucede con los seres humanos, los animales y otros seres vivos sienten placer cuando algo favorece a su supervivencia, y displacer cuando algo lo obsatuliza. De esa manera, los sentimientos se constituyen como un ordenador de la conducta. Y efectivamente, el puma es un ser sintiente», explicó.
Otro aspecto importante es que el fallo problematiza dos cuestiones: la mascotización de este felino y su hábitat natural. Para Ferrari, la orden de devolverlo a su ambiente va en la misma línea de lo ocurrido en Ecuador con la mona Estrellita: «Allí se tomó el caso de una mona que vivía con una familia y se resolvió que el derecho del animal silvestre es no ser antropizado, noser transformado en algo humanizado. Lo que proponen para el puma está en esa línea. El problema es que no es tan sencillo hacerlo porque el ambiente del puma, o está habitado o está convertido en sembradío, solo se puede llevar con un cierto control para que se adapte en el ambiente».
Cambios inevitables
La situación particular de la puma Lola Limón refleja algo que está sucediendo en la sociedad a nivel general: hay un cambio de actitud en relación al bienestar de los animales, en su reconocimiento como sujetos y no como objetos.
«El cambio está ocurriendo, es inevitable cuando empezamos a incorporar en lo cotidiano los conocimientos científicos. Ya sabemos que el animal sufre, que tiene una imagen del mundo, que recuerda, sabemos que tienen estado de ánimo. Tenemos que dejar de vernos como una excepción y vernos como un animal más que, como tiene más poder, debe hacerse cargo de las cosas que les hace a los otros«, indica Ferrari.
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Además, cuenta que en todas las dimensiones del Estado están trabajando en esto, así como también en las universidades de todo el país y que «estaría faltando la política de Estado que junte todo esto y lo organice«.
«Cada vez nos damos más cuenta de que somos una cultura mixta, es decir que somos humanos y no humanos los que interacuamos cotidianamente, y tendríamos que empezar a pensar una sociedad que no sea un montón de humanos haciendo cosas sino un montón de seres conviviendo y necesitándose para eso. Por lo tanto hay que cambiar la legislación, porque si están en nuestra comunidad deben estar en nuestras leyes y no como objetos«, argumentó.

