Casi dos años después de la sanción de la ley en la Legislatura de la Provincia de Córdoba, sigue sin ser reglamentada.

Asociaciones, instituciones, agrupaciones, acompañantes terapéuticos, profesionales, usuarios de la salud mental y familia bajo el colectivo «Juntos por la Reglamentación» movilizaron el viernes en el centro de Córdoba para reclamar la reglamentación de la ley de acompañantes terapéuticos.
En el Comunicado de Prensa, expresaron que «la labor de los/las acompañantes terapéutico/as constituye un eslabón fundamental para la población, los servicios de salud, salud mental y rehabilitación.»
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«Hoy la normativa de la ley 10393 del Ejercicio Profesional del AT sigue sin ser reglamentada, luego de casi 2 años de haberse sancionado en la Legislatura de la Provincia de Córdoba.»
Comunicado de Juntos por la Reglamentación
Además, plantean que la movilización nace «desde la preocupación ante la dilación por parte del Poder Ejecutivo Provincial al proceso de reglamentación de la mencionada ley. Esto nos interpela y nos convoca a movilizarnos por las calles para que nuestro reclamo sea escuchado.»
Brian Banszczyk, Acompañante Terapéutico, en diálogo con El Resaltador, nos comentó que la ley se aprobó el 2 de Noviembre de 2016 por unanimidad en la Legislatura.
A principios de 2017, desde distintas asociaciones como la Facultad de Psicología y el Colegio de Psicólogos de Córdoba, junto a la Secretaría de Salud Mental, vienen trabajando en la construcción de esta reglamentación, para que pueda dar cuenta de los procesos históricos de la profesión en Córdoba y por tal, de los distintos modos de acceder a la matrícula.
¿Cuál es el punto más importante de esta normativa de ley?
Banszczyk agrega que en sí, el artículo más importante de la reglamentación es el 5, que refiere a cómo se puede obtener la matrícula. Sólo pueden acceder a ella quienes sean acompañantes terapéuticos recibidos de Universidad de tecnicaturas (en Córdoba, son aproximadamente diez personas).
Sin embargo, la ley también contempla a otros dos grupos que no tienen formación universitaria (tienen que rendir un examen), y un tercer grupo que tiene que asistir a un curso complementario, y luego acceder al examen. Durante estos años, Banszczyk plantea que el énfasis estuvo en cómo se podía dar cuenta de estos tres puntos.
El 26 de agosto de 2019, se llega al consenso de que sea la Facultad de Psicología quien se haga cargo de los exámenes para la matriculación de los que no tengan título universitario, y el Ministerio de Salud el encargado de otorgar la matrícula.
Con el cambio de gestión de gobierno, todos estos avances de la reglamentación se desestimaron. Esto generó un grave impacto, por un lado Banszczyk expresa que «esto puede dejar a muchas personas sin su trabajo, y además para quienes son usuarios que pueden perder sus tratamientos».

Banszczyk, por último, agrega que «la ley, por cómo se venía trabajando, es muy beneficiosa para ambos lados. Por un lado, reconoce y garantiza los derechos del trabajador, y por el otro a la población le otorga garantías de que quien está trabajando con ellos, es un profesional formado y capacitado.»
«Nuestra lucha hoy tiene que ver primero que se logre finalmente reglamentar la ley, por otro lado, que se respeten los procesos históricos de la profesión, y por último que se respeten los acuerdos trabajados entre Gobierno, Facultad, Colegio de Psicólogos y asociaciones civiles de acompañamiento terapéutico.»

