El fiscal Gerardo Pollicita concluyó que no existió ningún delito en el informe televisivo utilizado por el Gobierno de Javier Milei para justificar restricciones a la prensa en Balcarce 50. La presentación había sido impulsada por el jefe de la Casa Militar, Sebastián Ibáñez, cercano a Karina Milei.

La denuncia penal presentada por el Gobierno nacional contra periodistas acreditados en la Casa Rosada comenzó a desmoronarse en los tribunales de Comodoro Py. El fiscal federal Gerardo Pollicita pidió desestimar la causa iniciada por el jefe de la Casa Militar, Sebastián Ignacio Ibáñez, al considerar que no existió ningún delito ni revelación de secretos de Estado.
La presentación había sido utilizada por la administración de Javier Milei para justificar el cierre temporario de la Sala de Periodistas de la Casa Rosada, en medio de crecientes cuestionamientos al vínculo del oficialismo con la prensa y de nuevas polémicas que rodeaban al Gobierno.
La denuncia fue impulsada el pasado 22 de abril luego de que la periodista Luciana Geuna exhibiera en su programa televisivo un informe grabado por el periodista Ignacio Salerno, quien recorrió distintos sectores de la Casa Rosada utilizando anteojos inteligentes. El material fue emitido por la señal TN y generó una inmediata reacción del Ejecutivo.
Tras la difusión del informe, Salerno perdió su acreditación para ingresar a Balcarce 50 y el Gobierno avanzó con una denuncia penal bajo el argumento de que se habían expuesto “secretos” vinculados a la seguridad presidencial y posibles rutas de evacuación.
La ofensiva oficial coincidió además con la visita al país del empresario tecnológico Peter Thiel, reconocido por sus negocios ligados al big data y los sistemas de vigilancia, y con el crecimiento del escándalo alrededor del patrimonio del vocero y jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En su presentación judicial, Ibáñez sostuvo que la difusión de imágenes de la Casa Rosada podía representar un riesgo para la seguridad presidencial en el contexto internacional marcado por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, aliados estratégicos del mandatario argentino.
Sin embargo, el dictamen del fiscal Pollicita desactivó por completo esa hipótesis. Luego de analizar el material audiovisual, el representante del Ministerio Público concluyó que las imágenes difundidas no exhibían información sensible ni secretos de Estado.
“Existen diversas fuentes públicas a partir de las cuales se ha divulgado la disposición física de la Casa Rosada, sin que aquello fuera interpretado como un riesgo para la seguridad nacional”, sostuvo el fiscal, quien además señaló que pueden encontrarse registros similares en plataformas públicas como Google Maps o YouTube.
En el documento judicial, Pollicita afirmó que no se registraron despachos sensibles, cronogramas de reuniones, movimientos de seguridad ni sistemas de vigilancia. También remarcó que el presidente Milei ni siquiera se encontraba en el país al momento de la grabación, ya que estaba de viaje oficial en Israel.
“A partir del análisis del material originalmente adquirido y del expuesto al público en general, se corroboró que la actividad efectivamente realizada no se condice con la referida en la denuncia”, sostuvo el fiscal en un dictamen que deja al descubierto la fragilidad de los argumentos utilizados por el Gobierno para avanzar contra periodistas acreditados.
El funcionario judicial concluyó además que “los hechos denunciados no configuran ilícito alguno” y pidió el archivo de la causa por inexistencia de delito. Ahora, el juez federal Ariel Lijo podría desestimar definitivamente el expediente.
La resolución representa un fuerte revés político para Ibáñez, hombre alineado con Karina Milei y señalado dentro del ámbito militar por haber impulsado una denuncia sobreactuada en medio de aspiraciones de ascenso dentro de las Fuerzas Armadas.
De hecho, el pasado 4 de mayo, el Gobierno nacional envió al Senado el pliego impulsado por Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti, para promover al general de brigada Sebastián Ibáñez.
Con información de Página 12.

