Según datos de la Consultora Delfos, la mayoría de las y los argentinos vivió el 2025 con “malestar” y se enfrenta al 2026 con “preocupación”.

La Consultora Delfos publicó los resultados de su informe sobre percepciones y sentimientos de la población en el año 2025: «malestar» fue la palabra más elegida por los argentinos para describir el año saliente, mientras que «miedo» es la escogida de cara al 2026.
Es la primera vez en los más de diez años que Delfos realiza este estudio comparativo en que se elige una palabra negativa y vinculada al temor para describir un año entrante, en lugar de un sentimiento de esperanza.
La muestra comprende 2.290 casos a nivel nacional. El estudio tiene el objetivo de visibilizar y comparar los cambios en el clima social argentino a lo largo del tiempo.
Los argentinos no nos sentimos bien
El balance emocional que dejó el 2025 en la población argentina es fundamentalmente negativo, y las expectativas para el año entrante, plagadas de incertidumbre.
Cuando se preguntó a las y los encuestados qué palabra usarían para resumir el 2025, la categoría ganadora fue “malestar/malo” (28,4%). Con mucha diferencia aparecieron las palabras “esperanza” (11,8%), “triste” (8,9%) y luego “difícil”, “angustia” e “indignación”, todas con valoraciones menores.
La crisis económica, la falta de trabajo, los despidos, el costo de vida en aumento, el agotamiento que produce el pluriempleo y no ver mejoras son algunos de los factores que podrían explicar este bajón emocional entre al menos una parte de los argentinos.
Sin embargo, el estudio de Delfos registró una baja politización del malestar. Si bien los encuestados percibieron el 2025 como «malo», no necesariamente tradujeron el malestar a categorías políticas.
No obstante sí que el miedo y la incertidumbre generada por razones políticas aparecen de un modo u otro en la vivencia de los argentinos, y continúan su influencia de cara al 2026. El estudio de la Consultora muestra las múltiples aristas del malestar: económico, por la pérdida de ingresos reales y ajuste del consumo; social, por el deterioro del bienestar subjetivo; y político, por la desaprobación de estilos o modos gubernamentales.
Luis Dall’Aglio, titular de Delfos, lo sintetiza así: “Vemos es un clima hipersensible al futuro. El año termina con una persistencia de malestar en el tiempo y eso se traduce en tristeza. Hay una experiencia de año difícil, pero todavía no termina de constituirse en una categoría política”.
Sobra mucho mes a final del sueldo: solo el 20% de los encuestados puede ahorrar
Tan solo un 20% de la población llega a fin de mes y puede ahorrar. A un 37% el sueldo le alcanza con lo justo, sin capacidad de ahorro. Mientras tanto, el 42% de los encuestados ni siquiera llega a fin de mes.
Estos números se traducen en que un 79% de los hogares argentinos tienen dificultades o directamente imposibilidad de llegar a fin de mes.
Posiblemente éste sea uno de los principales factores que aumenten la desaprobación hacia la actual gestión nacional. El 56% de los encuestados consideró que el país no mejorará con el gobierno de Javier Milei.
Expectativas tensas y «esperanza defensiva» para el año entrante
“Miedo/preocupación” (15%), seguida muy cerca por “esperanza” (14,6%), fueron las palabras elegidas por los argentinos para nombrar sus expectativas para este 2026.
Dall’Aglio explicó la contradicción del siguiente modo: “No hay clausura del futuro. No es rechazo absoluto de 2026, pero sí una expectativa tensa. Hay deseo de mejora, con temor a que las cosas empeoren (…) la esperanza no es dominante ni propositiva, sino defensiva: “Tengo que tener esperanza frente a esto”», concluyó el director.
Delfos describió este escenario como uno de «hipersensibilidad«, en donde cualquier leve mejoría o deterioro tiene la capacidad de inclinar la balanza de un frágil 2026.

