Los bloques opositores ya lograron conseguir el dictamen de mayoría del proyecto. La semana que viene se debatiría su aprobación o rechazo.

Diputados opositores ya consiguieron dictamen de mayoría en su proyecto por la modificación de la ley de DNU. La próxima semana se debatiría el proyecto en la Cámara Baja.
De conseguirse su aprobación sería un gran revés para la gestión de Milei, que ha sobreutilizado constantemente los DNU para realizar importantes reformas prescindiendo del Congreso.
Los diputados que llevan adelante el proyecto por la modificación de la ley de DNU son de Unión por la Patria, Encuentro Federal y Democracia para Siempre. 35 diputados pertenecientes a estos espacios firmaron el dictamen de mayoría, que refrenda la media sanción del Senado.
De qué se tratan las modificaciones
Las modificaciones a la actual ley de DNU establecen un tiempo límite al tratamiento parlamentario de los Decretos de Necesidad y Urgencia que emite el Poder Ejecutivo; dictaminan que se necesitará la aprobación de ambas Cámaras del Congreso para sostener la vigencia de los decretos (ya no bastaría con la aprobación de una sola Cámara, como hasta ahora), por mayoría absoluta de los presentes en un plazo de 90 días desde la publicación en el Boletín Oficial. Además, los DNU deberán versar sobre una única materia a fin de que sean tratados individualmente.
Los diputados opositores buscan limitar el «hiperpresidencialismo» de Milei, como le llamaron. Es decir, su intención de realizar reformas estructurales (a menudo atentando contra derechos fundamentales y la soberanía nacional) sin pasar por el Congreso.
El proyecto se debatiría la semana próxima en la Cámara baja. Para legisladores de La Libertad Avanza y el PRO, quienes consiguieron 10 firmas para presentar su dictamen de minoría por el rechazo, la iniciativa es “un alzamiento contra la Constitución Nacional”.
La Coalición Cívica presentó su dictamen en minoría con diferencias en los plazos sobre el texto que llegó desde el Senado.
«Hay que volver al equilibrio de poderes»
Esteban Paulón, diputado santafesino y socialista por Encuentro Federal, se expresó: “En una república sana nunca se puede legislar por decreto (…) nos toca discutir, pensar y elaborar un mecanismo lo más restrictivo posible y no permisivo”.
En 2024, los diputados opositores también intentaron modificar la legislación sobre los DNU, pero no lograron consenso.
Paulón lamentó esta tardanza y profundizó sobre la necesidad de regular los decretos: “Lamentablemente se hizo una costumbre, una doctrina y en algunos gobiernos un verdadero despropósito”.
Para el diputado opositor, luego de todos los gobiernos de distinto signo político que han hecho uso profuso de los Decretos de Necesidad y Urgencia, se debería empezar a pensar a las instituciones a largo plazo. «Hay que volver al equilibrio de poderes y hay que volver a un diálogo sano entre los poderes ejecutivos y legislativos”, concluyó Paulón.
Pablo Juliano, radical disidente, dijo que esta reforma sería un antídoto al «hiperpresidencialismo», fenómeno que acusó como uno de los males del país.
Juliano ejemplificó su postura con dos DNU de Milei: uno, el DNU «Ómnibus» 70/23, que modificó de un plumazo más de 300 leyes y que continúa vigente, salvo por algunas reformas laborales declaradas inconstitucionales por la Justicia del Trabajo; el otro ejemplo, el DNU 179/2025, sobre la deuda externa con el FMI. Respecto a este último, Juliano expresó: “Una sola cámara le dio fuerza de ley a una nueva toma de deuda y eso es gravísimo”.
Juan Manuel López (Coalición Cívica) sostuvo que es el Congreso de la Nación quien debe atender “la evaluación y el criterio de necesidad y urgencia” y anunció su acompañamiento a la modificación de la ley aunque en disidencia con los plazos.
Queda ver en los próximos días qué sucede con la discusión parlamentaria, pero desde el oficialismo apuestan a un veto de Milei frente a la posible aprobación de este proyecto.

