El recorte nacional dejó sin espacios de contención a cientos de familias y jóvenes en distintos puntos del país. Las organizaciones sociales denuncian que se trata de un ataque directo a la vida en los barrios y convocan a una jornada de protesta para exigir la continuidad de estos programas.

En los últimos días, el Gobierno nacional cerró 50 dispositivos comunitarios de acompañamiento de consumos problemáticos y salud mental en distintos puntos del país, dejando sin espacios de escucha y contención a cientos de familias, jóvenes, pibas y pibes de barrios vulnerables.
Este cierre no es solo un recorte presupuestario: es un ataque directo a la vida de los barrios, donde estos dispositivos representan una red de apoyo integral, que va más allá del abordaje del consumo problemático, abarcando alimentación, acceso a la cultura, deporte y educación.
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A nivel nacional, los dispositivos afectados representan una fracción significativa de los programas de la SEDRONAR. Mickaela Michel, responsable de Casa Pueblo, expuso a El Resaltador que, hasta ahora, el presupuesto destinado a estos programas se mantiene congelado, insuficiente y marcado por la precarización, lo que evidencia la falta de prioridad del Estado hacia la salud comunitaria.
Alerta y movilización
Frente a esta situación, las organizaciones sociales ya comenzaron a movilizarse.
Está prevista una jornada nacional de protesta este jueves 11 de septiembre frente al Ministerio de Salud de la Nación, para visibilizar la problemática y exigir que se garantice la continuidad de estos espacios esenciales.

