El FMI avaló el rumbo fiscal pero volvió a advertir sobre la falta de dólares y pidió acelerar recortes, desregulación y reformas comerciales y laborales.

El FMI valoró positivamente el rumbo fiscal tomado por el Gobierno Nacional, por lo que desembolsará US$ 2.000 millones, pero a cambio pide más ajuste y acumulación de reservas.
En su primera revisión del acuerdo por US$ 20.000 millones, la entidad monetaria internacional aprobó el rumbo tomado por la gestión de Milei.
El Fondo consideró que se cumplieron satisfactoriamente la mayoría de las metas fiscales (aunque no la de acumulación de reservas internacionales netas) y de inflación impuestas.
Es por este motivo que decidió desembolsar unos US$ 2.000 millones (1.529 millones de DEG, la «moneda» que en realidad es el activo de reserva internacional del FMI), aunque con exigencias.
El FMI le pidió al Gobierno Nacional profundizar el ajuste, una mayor acumulación de reservas, menos regulaciones y acelerar las reformas estructurales en el mercado laboral, la inversión extranjera y el comercio exterior.
El FMI ya desembolsó US$ 14.000 millones
Con este nuevo giro, la suma total de desembolsos alcanzados en este acuerdo entre el FMI y nuestro país, con validez por 48 meses, alcanzó los US$ 14.000 millones (DEG 10.729 millones).
El Directorio Ejecutivo del FMI elogió al Poder Ejecutivo en cuanto a la consolidación fiscal, la caída de la inflación y la baja de la pobreza, aunque pidió acelerar el ajuste y la acumulación de reservas RIN.
Fortalecer las reservas es un punto central para el Fondo, más allá de los «logros» del Gobierno. Sólo en la jornada de hoy, las reservas del BCRA cayeron en US$1.900 millones.
Kristalina Georgieva, directora del FMI, elogió la transición hacia una mayor flexibilidad cambiaria y de controles, y afirmó que la Argentina “recuperó el acceso a los mercados de capital antes de lo previsto”. Sin embargo, advirtió que los diferenciales de tasas siguen siendo elevados, lo que impide una financiación sostenible en el mediano plazo.
Mantener el superávit a toda costa
Georgieva pidió sostener el ajuste fiscal con nuevas reformas, sobre todo en el plano tributario: “Debe continuar la consolidación fiscal”, dijo, y exigió que cualquier nueva iniciativa de gasto cuente con financiamiento asegurado. La prioridad sigue siendo mantener el superávit primario.
La lista de exigencias incluyó reformas laborales para promover el empleo formal y facilitar la movilidad; incentivos claros y equitativos para atraer inversión extranjera directa; y una apertura comercial que reduzca los impuestos distorsivos a las exportaciones, cuando las condiciones fiscales lo permitan.
“Se deben intensificar los esfuerzos para desregular la economía, reducir las barreras de entrada y mejorar la gobernanza y la eficiencia del Estado”, declaró Georgieva.
También instó a que el Gobierno considere una formulación ágil de políticas, planificación de contingencias y una comunicación clara, para ampliar el consenso social y político en torno al programa.
En esa línea, cabe preguntarse cuánto más durará este modelo de ajuste siendo que, más allá de toda estadística oficial, la población comienza a mostrar señales de agotamiento.

