Desde hace años, crece la cantidad de personas que no pueden insertarse en relaciones de dependencia y trabajan bajo esta modalidad, apenas protegida.

La flexibilización en el mercado laboral no para de profundizarse: en el período que abarca desde 2011 hasta 2024, la cantidad de trabajadores monotributistas y autónomos ascendió en un 37%.
Lejos de ser una ventaja, este número habla de las crecientes dificultades de un sector importante de la población activa para insertarse en relaciones laborales de dependencia, con todo el marco de protección, beneficios y derechos que ello implica.
En el contexto actual de ajuste y pérdida de poder adquisitivo llevado adelante por la gestión de Javier Milei, la flexibilización laboral toma forma bajo la figura de los monotributistas como una herramienta para poder seguir trabajando aunque en condiciones de mayor explotación.
La precarización del empleo
El monotributo se conforma como una relación laboral más barata para los empleadores que la relación de dependencia, incorporando empleados sin afrontar cargas patronales.
En enero del 2025, los monotributistas y autónomos sumaban 2,5 millones, frente a los 1,7 millones registrados hace tres años.
Jóvenes profesionales, ya sea con estudios de grado incompletos, completos o incluso posgrados, encuentran grandes dificultades para insertarse en empleos en relación de dependencia, con lo que no tienen otra opción más que las modalidades de trabajo independiente.
Según la Secretaría de Trabajo, “el 65% del crecimiento del régimen corresponde a personas con estudios universitarios completos o incompletos”.
Además, la flexibilización del mercado laboral bajo monotributistas y autónomos “no implica acceso a la formalidad como asalariado”, advierte el informe de la Secretaría.
2 de cada 3 nuevos empleos son informales
El economista y director de la consultora Invecq, Esteban Domecq, señala un dato preocupante: “Dos de cada tres nuevos empleos están en la informalidad o bajo figuras independientes, muchas de ellas mal utilizadas”.
El Gobierno nacional analiza reformar el régimen, incluyendo la posibilidad de que los monotributistas puedan realizar mayores aportes previsionales y fortalecer su acceso futuro a una jubilación.
Más allá de que ideas como ésta no solucionan la precarización de fondo, en un panorama en donde 1 de cada 4 trabajadores no aporta al sistema previsional, está la cuestión de que muy a menudo el costo del monotributo es absorbido por el trabajador, por lo que pagar más aportes implicaría destinar una mayor porción del propio sueldo a ello, sin necesariamente percibir un aumento que acompañe.

