Un informe del Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos de MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) da un paneo de la situación actual.

A 10 años del Ni Una Menos, la violencia de género no solo no para, sino que cuenta con el visto bueno del Estado: múltiples políticas y espacios con perspectiva de género han sido vaciadas parcial o totalmente por el ajuste que lleva adelante el Gobierno Nacional.
El Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos de MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) presentó un informe urgente sobre las estadísticas de la violencia de género en nuestro país desde el primer Ni Una Menos, aquella masiva expresión popular que el 3 de junio de 2015 se alzó contra la violencia machista.
Desde aquella fecha hasta el 30 de mayo de 2025, el informe registra 2.589 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios en la Argentina. Esto significa que una mujer o persona trans fue asesinada cada 33 horas. «Detrás de cada caso hay una vida truncada, una familia devastada y un Estado ausente», comenta el informe.
A estos asesinatos se suma el brutal ajuste económico implementado por el gobierno de Javier Milei, vehemente en su discurso contra la perspectiva de género, desmantelando espacios que ayudan a las víctimas y a sus hijos e hijas y buscando la reducción de la pena a los femicidas mediante la eliminación de la figura penal del femicidio.
Qué dicen las estadísticas
- A 10 años del primer Ni Una Menos, desde el 1 de junio de 2015 hasta el 30 de mayo de 2025, Mumalá registró 2.589 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios en todo el país.
- Esto se traduce en una víctima de violencia de género cada 33 horas.
- 86% fueron femicidios directos. 2.788 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos.
- 7% de los femicidios vinculados fueron varones o niños.
- 4% fueron mujeres o niñas, el 3% fueron trans/travesticidios.
- 64% de los femicidios ocurrieron dentro del hogar de la víctima.
- El 50% de las víctimas tenía entre 19 y 40 años.
- En diez años fueron asesinadas 270 mujeres mayores de 60 años y 166 niñas y niños menores de 12.
- El 58% de los femicidios en infancias fueron vinculados.
- 1.280 mujeres madres fueron asesinadas. 61 mujeres embarazadas fueron víctimas de femicidio.
- Solo el 17% de las víctimas había realizado una denuncia previa, evidenciando las tremendas fallas del Estado en detectar y acompañar a las víctimas de violencia machista.
- De las que denunciaron, el 54% obtuvo una orden de restricción, pero solo el 10% accedió a un dispositivo electrónico de alerta.
- El 9 % (167) de los femicidas pertenecían a fuerzas de seguridad (9%), el 53 % de ellos utilizó su arma reglamentaria para cometer el crimen.
- El 67% de los femicidas eran pareja o ex pareja de las víctimas, el 38% convivía con ellas al momento del crimen. La violencia íntima y doméstica sigue siendo una de las expresiones más brutales del machismo estructural.

Respecto al ajuste sobre los programas contra la violencia de género, Victoria Aguirre, vocera nacional de MuMaLá, advierte: «El ajuste brutal del gobierno de Milei desmantela las pocas herramientas que conquistamos con años de lucha. El recorte en políticas de género, la eliminación de programas de asistencia y la desjerarquización institucional nos expone aún más. El negacionismo del gobierno no es solo retórico: es una condena de muerte para muchas».
«La reducción del Estado, en nombre de la ‘libertad’, se traduce en menos prevención, menos asistencia y menos justicia. No podemos permitir que el ajuste se siga cobrando nuestras vidas«, cierra Aguirre.

Hacia una declaración de Emergencia Nacional por Violencia de Género
MuMaLá y otras organizaciones que luchan contra la violencia de género exigen al Estado que cumpla con los compromisos establecidos en normas nacionales e internacionales con rango constitucional, restituya los recursos institucionales y declare la Emergencia Nacional por Violencia de Género, como vía para garantizar una atención integral y efectiva a mujeres y personas LGBTIQ+ en situación de violencia.
Bajo esos objetivos, convocan a la comunidad general a participar este 3 de junio a esta nueva marcha a 10 años del primer Ni Una Menos.
¡Ni una menos por el ajuste!
¡Ni una menos por la violencia machista!
¡Vivas, libres y sin miedo nos queremos!

