11 años sin Luciano Arruga, 11 años sin justicia

Familiares, amigos y amigas de Luciano Arruga convocan a una movilización que realizarán el sábado 1 de febrero para reclamar justicia, al cumplirse 11 años de su secuestro y desaparición.

La noche del 31 de enero de 2009, Luciano Nahuel Arruga avisó que iba a un ciber del barrio. Cuando se hizo día sin que el pibe hubiera vuelto, su mamá, Mónica Alegre, y su hermana, Vanesa Orieta, salieron a buscarlo. Una y otra vez volvieron al destacamento policial de Lomas del Mirador, donde cuatro meses antes Luciano había estado detenido ilegalmente, y sometido a tormentos. Pasados días y semanas de búsqueda sin respuesta, la realidad golpeó de lleno. Luciano estaba desaparecido.

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Su familia y sus amigos supieron desde el primer momento que fue la policía. Es que, al hostigamiento cotidiano que soporta la juventud de los barrios, Luciano sumaba la persecución específica porque no había aceptado ser reclutado para robar para ellos.

Años de lucha de los Familiares y Amigxs de Luciano, acompañados por organizaciones antirrepresivas, de DDHH, sociales, culturales y políticas, y el apoyo fundamental de la prensa independiente y autogestiva, rompieron el muro de silencio y convirtieron el rostro y el nombre del pibe en bandera para la juventud contra la criminalización de la pobreza y la militarización de los barrios.

El 17 de octubre de 2014, se confirmó que Luciano, después de pasar por un hospital público y por la morgue judicial, dependiente de la Corte Suprema de la Nación, había sido enterrado como NN en el cementerio de La Chacarita, por orden de un juzgado criminal nacional. Hospital y morgue que habían respondido, en las primeras semanas de la desaparición, que ningún chico de sus características había pasado por allí. Una nueva prueba, contundente, de que el Estado es responsable.

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Cuando lo liberaron en septiembre de 2008, Mónica había denunciado judicialmente la detención arbitraria y los tormentos, pero esa causa recién tuvo algún avance cuando, después de la desaparición forzada, fue imposible ocultar su carácter de antecedente.

En septiembre de 2015 llegó a juicio la causa por la detención de 2008, y se logró condenar al teniente primero Juan Diego Torales. Fue una sentencia histórica, que debió reconocer la aplicación de tormentos en aquella oportunidad, pero que, al día de hoy, es la única condena dictada en esta historia.

“A 11 años de la desaparición de Luciano Arruga, junto a sus familiares y amigxs, seguimos diciendo: FUE LA POLICÍA – EL ESTADO ES RESPONSABLE. Y exigimos el fin de la militarización en los barrios populares, con presencia masiva de fuerzas federales y locales, con su correlato de hostigamiento, detenciones arbitrarias y muertes por gatillo fácil”, reclaman las organizaciones.

“Este sábado nos movilizamos por Luciano y por todxs lxs asesinadxs por el aparato represivo estatal, desde las 17:00, en Mosconi y Gral Paz (Lomas del Mirador, Buenos Aires)”, informaron.

Fuente: Correpi

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