Vaca Muerta: residuos peligrosos, altos costos y falsas apariencias

Actualizado: 20 enero, 2021

Tras una denuncia penal por parte de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, se conocieron las maniobras fraudulentas que giran entorno al yacimiento petrolífero de Vaca Muerta.

Greenpeace en Vaca Muerta

El lado B del yacimiento Vaca Muerta puede asociarse a una palabra concreta: basura. Y no es cualquier tipo de basura, se trata de residuos petroleros altamente contaminados, no solo por sus componentes sino también por el accionar de quienes los gestionan.

Vaca Muerta es un yacimiento petrolífero en donde las extracciones se hacen mediante la técnica del fracking. Antes, tierra sagrada y mapuche; ahora, cuna de transacciones petrolíferas y contaminación por el mismo accionar. De desierto patagónico lleno de cabras y corderos, a la segunda reserva de gas shale más grande del mundo.

El yacimiento Vaca Muerta comprende 30.000 kilómetros cuadrados en la Patagonia, entre las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza. Representa 43% de la producción total de petróleo (505.000 barriles diarios en julio) y 60% de la de gas (144 millones de metros cúbicos de gas).

Si bien no es una novedad, al menos ahora es de público conocimiento. Estamos hablando de la acumulación de residuos petrolíferos altamente contaminantes que hay en la zona, lo cuales no son tratados en lo absoluto. Con una denuncia de más de 100 páginas, la Asociación de Abogados Ambientalistas expusieron esta situación en todo su esplendor.

Así, con “plantas de tratamiento” que aparentan funcionar o directamente no lo hacen, el yacimiento no solo ocupa tierras que están dentro de las ciudades de Neuquén y Añelo -yendo en contra de las leyes ambientales-, sino que las mismas son territorios fiscales.

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Créditos: laretaguardia.com.ar

Vía libre para contaminar y hasta con ayuda estatal

Así, el documento presentado por la asociación devela cómo las empresas petroleras, las de residuos y funcionarios provinciales han basado sus negociaciones en el manejo de la basura, las aguas y los territorios contaminados.

Con base en la denuncia penal efectuada en la Justicia neuquina, se supo que el gobierno provincial entregó casi 50 hectáreas de tierras fiscales a la empresa COMARSA, para que disponga de zonas liberadas entre Neuquén y Añelo. En estos terrenos, la contaminación es inminente pero silenciosa, hasta que denuncias como esta descubren lo que está pasando.

“Si fuera un cuento, sería uno de terror. Las empresas reciben millonarias sumas para el tratamiento de residuos que nunca tratan, luego consiguen que el Estado les ceda tierras fiscales para terminar disponiendo ilegalmente de los residuos peligrosos. Construyen piletas para acopiarlos, pero no los tratan, luego consiguen otra vez tierras fiscales para ampliarse y comienzan nuevamente. Nadie las controla”, explicó Rafael Colombo -miembro de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas- a Revista Cítrica.

La denuncia elevada ante el Ministerio Público Fiscal de Neuquén cuenta con más de 160 carillas. Quedó asentada en la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales de la provincia, bajo el número de legajo 178123. La misma cuenta con imágenes, mapas, datos y detalles de acciones fraudulentas entorno al yacimiento de Vaca Muerta.

Según denuncian desde la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, solamente en la planta de Comarsa del Parque Industrial de Neuquén hay acopiados 300 millones de kilos de recortes de perforación. Cabe recordar que Comarsa se ubica a 25 metros de algunas viviendas, a 500 metros de un barrio poblado y a 50 cuadras del centro de la ciudad. Con sus dos plantas, Comarsa acumula 401.000 metros cúbicos de material altamente tóxico.

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Créditos: Lucas Castillo de La Izquierda Diario

No hay lobby que aguante tanta basura

En empresas como Comarsa, ni siquiera se dispone del equipamiento necesario para tratar la basura. Por el contrario, la misma se acopia en piletones sin la impermeabilización requerida; o bien se mezcla con suelos no contaminados, arruinándolos por completo.

Según informó Revista Cítrica, en 2015 se firmó un decreto (2263/15) que instó a la empresa Comarsa a cerrar su planta en Neuquén. Ante esto, no solo se le permitió permanecer abierta, sino que se le cedieron 29 hectáreas de terrenos fiscales provinciales. De este modo, en solo una de sus plantas, pasó de tener 224.000 metros cúbicos de residuos petroleros a tener 300.000 en la actualidad.

Dicho decreto establecía que “las Plantas Permanentes de Tratamiento de Residuos Especiales y Plantas de Disposición Final deberán estar ubicadas fuera del ejido municipal, a una distancia mínima de ocho (8) kilómetros de zonas urbanizadas o con proyectos de urbanización”.

Por los fuertes vientos que tienen lugar al sur de nuestro país, este acopio de basura llega directamente a los hogares aledaños, afectando la calidad de vida de quienes allí residen. De este modo, la problemática es doble: un ambiente totalmente dañado y una población enferma de tanto respirar un aire enviciado de combustible.

“Un desastre ambiental sin precedentes a nivel nacional” es la manera que tiene la Asociación Argentina de Abogados Ambientales para describir lo que está pasando en Vaca Muerta. En total, se trata de 401.000m³ de desechos tóxicos sin tratar, equivalentes a 44 hectáreas de un metro de altura.

A las 48 de recibir la denuncia de la asociación, el fiscal ordenó el allanamiento de ambas plantas de Comarsa. Por el momento, no han habido noticias al respecto. El gobierno provincial de Neuquén continúa haciendo la vista gorda, aún siendo que ellos mismos han otorgado terrenos para este desastre en material ambiental.

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