Trabajadores de la Salud denuncian que sus salarios no llegan a cubrir la canasta básica alimentaria para una familia tipo.

El pasado jueves, el Gobierno de la Provincia sumó otro frente de conflicto salarial: a la lucha docente se agrega la de las y los trabajadores de salud, que exigen una recomposición salarial urgente.
El gremio que lleva adelante el reclamo es la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) de Córdoba. En un comunicado le reclamaron a la gestión de Martín Llaryora una paritaria que no puede esperar.
La UTS denuncia que los sueldos de la mayoría de trabajadores de salud no alcanzan la canasta alimentaria básica, el mínimo indispensable de alimentos para una familia tipo de cuatro personas.
Por un salario inicial igual a la canasta total
La cifra de esta canasta, elaborada por INDEC, es de $2.087.359, un monto muy por debajo de la mayoría de los sueldos en salud pública. “Muchos necesitaríamos más del 60% de aumento para alcanzarla”, alerta el comunicado de UTS.
La situación de pluriempleo y precarización es grave y afecta la atención que pueden ofrecer las y los trabajadores de salud. Además, una mayoría son monotributistas, en una situación particularmente frágil considerando lo vital de la actividad que desempeñan: «Hay dos tipos de monotributistas: los que trabajan tres meses y los despiden y tienen que esperar un año para ingresar a otro hospital, y después los de un año, pero que nadie les asegura la continuidad laboral«, dijo Estela Giménez, secretaria adjunta de la UTS, en diálogo con Radio Verdad.
“La inflación se acelera de nuevo y empeora la grave pérdida de poder adquisitivo que nuestros salarios acumularon en los últimos años. Mientras nuestros salarios están prácticamente congelados, el gobierno de [Martín] Llaryora y la conducción oficialista del SEP [Sindicato de Empleados Públicos] nos piden que sigamos esperando”, señala el texto.
El comunicado pone en el centro del reclamo que el salario inicial de una o un trabajador de la salud sea equivalente a la canasta básica total y enfatiza el “histórico pedido de una negociación específica de salud, como ya existe en muchas provincias, con las organizaciones representativas del sector”.
En ese marco, el gremio declaró el estado de alerta y movilización y comenzó con la realización de asambleas. En los paros docentes del 18 y 19 de marzo, UTS se hizo presente para acompañar la lucha de trabajadores de la educación y sumar los reclamos propios, por paritarias, recomposición salarial y mejores condiciones laborales.

