Se trata del Edificio de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas. La impericia de la obra puso en riesgo investigaciones y equipamiento costoso.

Por Anouk Rubini
El trabajo en uno de los principales edificios doble dependencia CONICET – UNC en Córdoba, el Edificio de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas, se mantuvo paralizado durante un mes por una obra que, ampliando una playa de estacionamiento, dejó al recinto sin luz.
La interrupción del servicio puso en peligro investigaciones en curso y equipamiento que, en caso de dañarse, no es posible reponer, menos aún en este momento de profunda crisis de financiamiento para las universidades públicas.
Las y los trabajadores del CONICET que desarrollan sus investigaciones en este edificio se manifestaron el pasado 25 de febrero frente al ingreso principal de la FCEFyN en Ciudad Universitaria exigiendo respuestas a las autoridades.
Solo la movilización logró resultados: se logró reestablecer el servicio eléctrico (de forma provisoria, no definitiva), pero se mantiene el alerta respecto a nuevas fallas y se relevan los posibles daños producidos por el corte luego de semanas sin actividad.
El corte de luz puso en riesgo años de esfuerzo y equipamiento costoso por un error evitable
Santiago Benítez-Vieyra, Doctor en Biología y secretario general de ATE CONICET CÓRDOBA, comentó el origen de la situación: «A fines de enero, la Facultad decide hacer una playa de estacionamiento. La empresa encargada de la remoción de árboles para esa playa extrae unos eucalyptus y cuando va a remover las raíces, corta el suministro de una de las alas del Edificio de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas».
«El mantenimiento de ese edificio es crucial porque ahí hay equipos que no pueden pararse, incluyendo freezers que preservan muestras a menos de 80 grados. No son freezers comunes. Con lo cual su respaldo es un generador que consume muchísimo nafta y dinero: 200.000 pesos por día para mantenerlo andando. Y entonces se decide hacer un puenteo desde otra ala del edificio. En la práctica, todo el edificio quedó sin luz en la que se pudiera trabajar«, sintetiza el Dr. Benítez-Vieyra.
El investigador procede a destacar la imprudencia inicial que llevó a este corte de cables de media tensión, y las imprudencias que le siguieron, como realizar pruebas de energía en fin de semana largo, sin controlar sus resultados.
«Desde ATE CONICET convocamos a una asamblea a los trabajadores de ese edificio, que involucran varios institutos de CONICET, entre ellos el IMBIV, el ICYTAC, es decir, de tecnología de los alimentos, de procesos químicos, de biología vegetal, de investigaciones biológicas, y varios también de la facultad. Porque claramente veíamos que se estaba vulnerando el derecho a trabajar«.
Durante esa asamblea se resolvieron acciones como la presentación de informes ante la facultad, el rectorado, el CONICET Córdoba y el Honorable Consejo Directivo de la Facultad, así como realizar una manifestación.
Tras un mes de investigaciones paralizadas, las acciones movilizadas por ATE CONICET consiguieron que se realice una conexión provisoria y las y los científicos vuelvan lentamente a sus tareas, pero desde el espacio instan a mantener la vigilancia sobre las consecuencias de un hecho que, por un error evitable e insólito, arriesgó investigaciones en curso de años de duración.

