UNC: Investigación sobre reparación de víctimas de abuso sexual intrafamiliar

UNC: Investigación sobre reparación de víctimas de abuso sexual intrafamiliar

En la Docta se está llevando a cabo una investigación sobre la reparación para víctimas de abuso sexual intrafamiliar. Fue realizada por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNC en conjunto con los seminarios del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la Facultad de Derecho. El proyecto se titula: ¿Es posible la reparación social de  las víctimas de abuso sexual intrafamiliar?. Hablamos con Laura Cantore- abogada y Doctora especialista en género- quién nos comentó sobre el trabajo que le tocó dirigir.

Cantore explicó que la noción de reparación tiene varios significados. Para el derecho supone una forma de desagravio y satisfacción de una ofensa tanto penal como civil pero en otras áreas discursivas significa pensar en la posibilidad de que alguien que no esté parado -porque está dañado- se repare, es decir, vuelva a  vuelva a tomar las riendas de su vida. 

Cada una de estas acepciones de reparación convergen en la investigación sobre abuso sexual intrafamiliar. El trabajo se pregunta si es posible una mejor calidad de vida para la víctima de una de las formas de abuso más frecuentes y más invisibilizadas, teniendo en cuenta que el escenario de los sobrevivientes de este tipo de abuso es muy complejo. 

La situación de abuso sexual intrafamiliar forma parte -con frecuencia- de un sistema de interacciones familiares que la investigadora denomina tanático (pulsión de muerte). Son grupos donde predomina la pulsión de muerte en contra de la pulsión de vida o de amor (Eros), cabe resaltar que ambas son nociones freudianas. 

La doctora explicó que en estos casos no importa sacrificar a uno o varios miembros de la familia para preservar el sistema abusivo y la apariencia de los vínculos.

Sostuvo que las o los sobrevivientes que violen el pacto de silencio y asuman la vergüenza padecida serán -casi con seguridad- excluidos del grupo familiar que negara sistemáticamente lo ocurrido.

Relacionado a la idea anterior la investigación reveló que se convertirá a la víctima en victimaria. Su grupo familiar la tildará de fantasiosa, simuladora o disruptora de sus relaciones.

“A diferencia de otras víctimas quienes hayan pasado por este trance habrán crecido y vivido luchando con la indefensión aprehendida en la infancia: La sensación de que es imposible defenderse de los agresores adultos”, comentó Cantore.

Los y las sobrevivientes carecen- en la mayor parte de los casos- de un sistema que las contenga y confirme, que les crea y le des la razón. La abogada sostuvo que esto no solo sucede por dificultades probatorios sino por cuestiones culturales y apeló a la noción de resiliencia, acuñada por el psicoanalista Boris Cyrulnik.

El autor citado afirma que cuando la víctima habla ni su familia ni la cultura le da la palabra. La directora aclaró que la sobreviviente que revela los siniestros es portadora de un horror insoportable que el grupo familiar resuelve convirtiéndola en una persona fantasiosa responsable de la desintegración familiar o de mancillar el buen nombre y honor de sus miembros.

Relacionando el proyecto con un hecho actual, Cantore comentó que hay un antes y un después del caso de Thelma Fardin ,aunque no haya sido en un ámbito intrafamiliar. En este sentido parece ser  más digerible lo que ocurre en el ámbito laboral que soportar la idea del padre incestuoso. 

“En este punto nosotras pensamos que la reparación social puede darse en el marco judicial, tanto penal como civil, aclarando que la materia penal muchas veces produce más daño que los que resuelve, y que la reparación en materia civil no es necesaria y exclusivamente dinero, a veces lo único que se reclama es la confirmación de la víctima”, dijo la Doctora especialista en género.

Respecto a la forma de reparación hay que distinguir entre lo individual y lo colectivo. El proyecto muestra que en algún punto la reparación individual va a depender de de cada sobreviviente. La persona afectada dirá que quiere: si ser confirmada o si reclama una reparación económica, disculpas o sentencia judicial.

Pero Cantore explicó que debe haber estrategias colectivas que sirvan para el rescate de las y los sobrevivientes. Sostuvo que la reparación colectiva es compleja porque las dificultades para asumir socialmente estos episodios son grandes ya que conectan con la propia historia de violencia y abuso y ponen en tela de juicio a la familia,  considerada en nuestra sociedad como pilar fundamental. 

“Para desarticular estas dificultades de reparación colectiva  hay que insistir en poder verbalizar estos episodios y apelar al conocimiento, a la formación , a la información y a la difusión de su frecuencia. Promover  la empatía, una ética del otro, del cuidado, de la pulsión de vida y asumirlo como un problema social epistémico y político”, enfatizó la entrevistada.

El proyecto llamado ¿Es posible la reparación social de  las víctimas de abuso sexual intrafamiliar? registró grupos aislados de víctimas de abuso sexual intrafamiliar. Se desconoce la existencia de colectivos de sobrevivientes y de aliados, y  refleja la ausencia de políticas estatales para la reparación -en el sentido pensado desde la investigación- de las personas que hayan vivido este tipo de abuso. 

La investigación realizada por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNC en conjunto con los seminarios del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la Facultad de Derecho, fue Co dirigido por la profesora  Raquel Villagra y contó con el trabajo de las investigadoras Romina Frontalini Rekers – del Conicet-, Lidia Lombardi – socióloga de Milán- y  Monica Villagra, docente de derecho.

Las y los colaborares son: las psicólogas Claudia Cedrón, Mariela Lario, María Laura Alessandrini; las abogadas Gisela Nesutta, Lucía Fumagalli, Flavia Pieroni, Alejandra Santucho y el abogado Javier Fernández; Mariela Contreras, archivología; Mercedes Ortiz, estudiante de Derecho; Florencia Bejarano Biglia, Comunicadora Social; y Karina Gómez Rodas, tesista de licenciatura de Antropología.

Por Emi Urouro

×