Sin territorio e identidad no hay memoria

La Comunidad Kamichingona del Pueblo de la Toma, participó de diferentes actividades al cumplirse 45 años de la última dictadura cívica, eclesiástica y militar.

“Apelamos a una memoria colectiva y ancestral, y en esa ancestralidad, nos paramos en nuestro territorio” le dijo Rodrigo Oroná, comunero hermano de la Comunidad Kamichingona del Pueblo de la Toma a El Resaltador, sobre la iniciativa popular de reemplazar el nombre de la plaza Colón por el de Kamichingon.

Rodrigo también dijo “que participar en la idea y en la construcción de los derechos humanos, que abarca el derecho a la vida, al ambiente sano, al trabajo, nos posiciona como sujetos de derechos, por lo tanto, son espacios que debemos ocupar como parte de una resistencia y re existencia”.

Hubo un tiempo en que las y los indígenas tuvieron que guardar silencios, porque el estigma de ser originario se cargaba con el riesgo de la muerte. Ahora, los tiempos son otros, lejos están de ser los ideales, pero la lucha por los derechos humanos es base para la memoria originaria, ancestral y colectiva.

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