Según un estudio, 8 de cada 10 mujeres sufren acoso callejero en Córdoba

Según un estudio, 8 de cada 10 mujeres sufren acoso callejero en Córdoba

Las calles de Córdoba no ofrecen las mismas condiciones para todos y todas a la hora de recorrerlas. El acoso callejero es una problemática vigente que condiciona de lleno el andar de todos los días de las mujeres. Un estudio que realizó la Defensoría del Pueblo de la ciudad demuestra que los números son alarmantes y los varones están lejos de asumir su responsabilidad. 

Según la investigación que llevó adelante el Instituto de Género y Promoción de la Igualdad del Defensor del Pueblo de Córdoba, 8 de cada 10 son destinatarias de insultos, bocinazos, gestos obscenos o miradas intimidantes. Además, casi la misma proporción sufren comentarios con connotación sexual mientras caminan y 3 de cada diez sufre de tocamientos.

En este sentido, el organismo resaltó que en la ciudad de Córdoba las prácticas de acoso callejero, perpetradas por varones desconocidos y dirigidas hacia mujeres, son una problemática vigente. 

Por otro lado, el Instituto identificó los hechos de violencia más nocivos para la integridad de las mujeres: 4 de cada 10 son perseguidas en la vía pública, mientras que aproximadamente 3 de cada 10 mujeres viven situaciones de exhibicionismo.

En cuanto a la intensidad con que sufren estos tipos de violencias, el estudio indica que al menos la mitad de las personas consultadas vive alguna de estas situaciones una vez a la semana. “Bronca”, “asco” y “miedo” son las tres principales reacciones.

Localización del acoso en el espacio público

El área céntrica. Las zonas de la Plaza San Martín y peatonales, Ciudad Universitaria, Terminal de Ómnibus y Parque Sarmiento se ubican entre las primeras 4 mencionadas por las mujeres como aquellos sectores más propensos para vivir situaciones de acoso.

Los otros lugares señalados fueron: la parte céntrica de Cañada (incluye Plaza de la Intendencia y Paseo Sobremonte), la zona de bares de barrio Nueva Córdoba y Paseo del Buen Pastor, el sector de bares de barrio Güemes y la intersección de importantes avenidas a la altura de la plaza Agustín Tosco.

A su vez, el estudio destaca que las situaciones de acoso empeoran por la noche.

Tipos de violencia

Los tipos de acoso predominantes en todas las zonas refieren principalmente al verbal (comentarios sexuales sobre el cuerpo), luego al no verbal (miradas intimidantes y gestos obscenos) y al físico (manoseos, tocamientos) en ese orden de importancia. No obstante, las mujeres sitúan específicamente en Ciudad Universitaria, Parque Sarmiento y Terminal de Ómnibus prácticas de acoso más extremas como son el exhibicionismo y la persecución. Es preciso aclarar que estas últimas suceden en menor medida que las anteriormente mencionadas pero estrictamente asociadas a estas zonas.

Según los datos, los motivos por los cuales las mujeres circulan por los sectores señalados refieren principalmente a trabajo y estudio.  Sin embargo, el estudio arroja que igualmente son víctimas de acoso callejero en el marco de salidas nocturnas, actividades deportivas o paseos. 

Esto tiene que llamar a la reflexión: el acoso no tiene que ver con el motivo o la manera de circular de las mujeres por la calle, tiene que ver con desconocerlas como sujetos de derechos.

A la hora de andar por la ciudad

Ante la imposibilidad de cambiar esta realidad y poder seguir con sus rutinas, las mujeres buscan estrategias para recorrer la ciudad. Esto es: acciones que incorporan en su vida cotidiana con el objetivo de evitar o reducir las posibilidades de vivir acoso callejero.

  • 7 de cada 10 opta por caminar acompañada.
  • 6 de cada 10 mujeres cambia sus recorridos habituales.
  • 4 de cada 10 modifica los horarios en que circula por la calle.
  • 4 de cada 10 mujeres dejó de realizar alguna actividad que le gustaba mucho por miedo o inseguridad.
  • 2 de cada 10 altera su forma de vestir.

Esto demuestra las condiciones en que las mujeres circulan por la ciudad diariamente, revelan la inversión de tiempo y energía en el diseño y sostenimiento de maniobras para recorrer la ciudad ya sea por trabajo, estudio, recreación o cualquier actividad que deseen realizar.

Los varones, lejos de asumir su responsabilidad

Uno de los estudios del Defensor del Pueblo de Córdoba destaca la creencia generalizada por parte de los varones (cerca del 60%), que considera que el modo de vestir de una mujer es lo que provoca o justifica la existencia del acoso en la calle.

A lo que se agrega que 8 de cada 10 varones opina que las mujeres vivirían menos acoso callejero si salieran acompañadas por un hombre.

Las razones principales son “porque el hombre es protector/defensor y la mujer sola es indefensa”, en segundo lugar “por miedo/temor a represalias de otro hombre” y en tercer lugar “por respeto a otro hombre”.

Esto también revela la presencia de estereotipos de género vinculados a la idea de varón protector, jefe, peleador, garante del sustento y hasta de la vida; y también la percepción de “mujer objeto sexual”.

Esto último en relación al acoso callejero, adquiere una particularidad: la mujer sola en el espacio público es objeto de todos, objeto sexual público, según las conclusiones a las que arriba el estudio.