“Repensar la discapacidad y todo lo que no responde a la norma”

Recientemente se publicó Maldita Lisiada. El libro cuenta la historia de María Florencia Santillán, pero también el testimonio de millones de personas con algún tipo de discapacidad que luchan por un mundo inclusivo. Hablamos con la protagonista sobre la visibilidad y participación, tanto política como mediática, de los cuerpos que se salen de la norma, entre otros temas.

Ilustración de Lula Luvatti. Gentileza María Florencia Santillán

En este libro, que se lanzó en formato digital, Santillán y Santiago Solans se propusieron contar una historia que enlaza temáticas diversas como discapacidad, feminismo y política. Es una propuesta para repensar nuestros días y nuestras ciudades. Se trata de la vida de una mujer con discapacidad, su silla de ruedas y su devenir en un mundo hostil para quienes son “diferentes”.

Florencia me contó que empezaron con este proyecto en el año 2018, fueron tiempos para analizar la militancia y de reconstruccion. Como mencionamos al inicio de esta nota, uno de los ejes es el feminismo, sobre ese punto plantea que el movimiento debe comenzar a pensar si las compañeras con discapacidad hoy son parte del mismo, es decir, de manera efectiva.

“Cuando digo somos partes no me refiero solo a participar de los espacios sino en debates y ejecución de posiciones concretas, ¿Las asambleas son accesibles? ¿Tenemos un interprete de lenguas de señas en las mismas? ¿Pensamos en material en braille o apto para los lectores de las compañeras ciegas? ¿Hacemos nuestras actividades en espacios accesibles para quienes nos trasladamos en sillas de ruedas?”, se pregunta la entrevistada.

Siguiendo al párrafo anterior, la activista por los derechos de personas con discapacidad, destaca un punto de unión, es decir las feministas cuestionan la norma -ella se se identifica parte del movimiento-, y que las personas con discapacidad llegaron para romper esta concepción de normalidad en términos físicos y de cuerpo.

“El libro es un llamado, una invitación a que podamos pensar, repensar, cuestionar, empatizar con la discapacidad principalmente pero con todo lo que no responde a la norma en algún punto. Yo lo cuento a través de la discapacidad, pero vivimos en una sociedad muy estereotipada, y cuando vos sos ‘diferente’, es decir, no respondes a la norma o algo establecido como normal, hay una mirada de juzgamiento, cuestionamiento, invisibilización sobre estas personas”, profundizó Santillán.

Según la entrevistada con la discapacidad pasa que esa mirada primero es de invisibilización y segundo de tragedia o de drama. La gente supone que las personas con discapacidad viven en una tragedia constante. El libro intenta sacarle el drama y mostrar que son personas con derechos, igual que todo el mundo y todas las personas.

La historia intenta mostrar que hay una continuidad posible cuando la discapacidad se presenta en una edad adulta, como fue el caso de Florencia, es decir, el continuar con la vida de muchísimas formas. La entrevistada explicó que se puede seguir haciendo cosas que hacías antes pero ahora, en su caso, sentada.

“La continuidad es posible y un poco es desafío es conquistarla todos los días. El mensaje es eso, invitar todas y todos podamos entender no pasa nada si sos una maldita lisiada”, enfatizó Florencia.

No solo hablamos de feminismo, la representación y participación política y mediática de las personas con discapacidad sigue siendo materia pendiente del conjunto social.

“No se cuantos periodistas en silla de rueda conocés, o cuantas periodistas ciegas, sordas o apuntadas o la discapacidad que sea. En los espacios políticos creo que pasa lo mismo, no hay referentes de la política, entendiéndola como un eje transversal, lisiados o lisiadas, siempre se nos convoco con el único fin de hablar de discapacidad cuando una como militante tiene la posibilidad de hablar de muchísimas cosas mas”, comentó la entrevistada.

Por último, resaltó que un debate pendiente dentro del feminismo es el de los derechos y la inclusión de las compañeras y compañeros con discapacidad, en que son parte del movimiento, son feministas y porque también están para cuestionar la norma.

“El ser diversos, diversas, diverses también tiene que ver con que hay gente que camina con sus dos piernas y hay quienes nos trasladamos en sillas de ruedas, pero tenemos los mismos derechos a poder participar en una asamblea (…) Creo que el llamado a que las lisiadas y lisiades comencemos a ocupar ese espacio porque nadie nos va venir a regalar nada”, concluyó la activista.

Pueden adquirir el libro en su formato digital a través de la sección “Librería” de la Web de Fundación Universitaria Para la Educación, la Ciencia y la Cultura ingresando a https://www.universitariaargentina.org en la sección “Librería”.

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