¿Qué está pasando en Bouwer?

Adriana Revol, militante por los derechos humanos de las personas privadas de su libertad, explicó que la situación de las mujeres en la cárcel de Bouwer es un reclamo y no un motín.

Adriana Revol milita por los derechos humanos de las personas privadas de su libertad. Actualmente, se encargó de esclarecer la situación que viven dos pabellones de mujeres en la cárcel de Bouwer. Adriana recalcó que se trata de una serie de reclamos, y no de un motín.

Las internas de dos pabellones, exigen la presencia de jueces y fiscales para controlar las situaciones de violencia y represión dentro de la cárcel. Además, las mujeres privadas de su libertad expresaron algunos reclamos más.

Por un lado, las reclusas hacen hincapié en el acercamiento con sus seres queridos, sobre todo con sus hijos. Al respecto, ellas sostienen que son muchas las trabas que reciben a la hora de tramitar una visita.

Por otra parte, las mujeres de Bouwer exigen un mayor acceso en cuestiones de salud, ya que sostienen que la atención médica es mínima y a veces hasta para “recetarles torturas”.

Con respecto a dichas torturas, otro reclamo se enfoca en abolir todo tipo de trato violento o tortuoso dentro de la cárcel. Además, también se pide que al denunciar un acto violento o de tortura, no se les puntúe con un cero.

A su vez, se ha conocido que el acceso a la educación dentro de la cárcel es sólo para un grupo limitado de mujeres, con lo cual se exige que sea un derecho indispensable para todas las que habitan los pabellones de Bouwer.

A esto se le suma un pedido puntual: la prisión domiciliaria para quienes corresponda, sobre todo para madres que en este momento habitan la cárcel con niños.

Finalmente, la lucha de las mujeres dentro de Bouwer se alza con la intención de una mejor alimentación dentro del establecimiento, denunciando que esta es pésima actualmente.

Por Carmela Laucirica

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