Los trabajadores de ambas dependencias tienen contratos vigentes hasta el 31 de enero y desconocen cuál será su situación laboral luego de esa fecha.

Los trabajadores de las direcciones de Vacunas y VIH, claves para la salud pública de nuestro país, enfrentan la incertidumbre: tienen contratos hasta el 31 de enero y desconocen qué pasará con su situación laboral luego de dicho plazo.
Las direcciones de Vacunas y VIH fueron las únicas dos dependencias a cuyos empleados les renovaron los contratos por 15 días solamente. Lo anterior puede leerse como un indicador de posibles despidos.
La Fundación Huésped mostró su preocupación ante esta coyuntura y dijo que «la dirección de VIH compra test, reactivos y ARV (antirretrovirales) para miles de personas con VIH y Tuberculosis que se atienden en el sistema público”, y que “también asiste si hay problemas con obras sociales o prepagas, realiza campañas y analiza datos para determinar políticas”.
A su vez, remarcó que “la dirección de vacunas se encarga de comprar, distribuir, gestionar brotes, monitorear casos, entre otros” y ratificó que “la Argentina cuenta con uno de los Calendarios de Vacunación más completos de la región y, gracias a eso, logramos erradicar varias enfermedades”.
Hoy nos enteramos que los trabajadores de la direcciones de VIH y vacunas del Ministerio de Salud de Nación tienen contrato sólo hasta el 31 de enero. ¿Qué va a pasar después? Nadie lo sabe.
— Fundación Huésped (@FundHuesped) January 17, 2025
“Entonces ¿podrían dejar de funcionar estas direcciones? No solo es poco ético, sería incumplir el derecho internacional y una acción anticonstitucional y anticonvencional, por el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales. ¿Y si echan gente? Esto afecta directamente a la capacidad de las direcciones: menos campañas de prevención, menos vigilancia y control de casos, menos diagnóstico, más barreras de acceso a los tratamientos, menos investigación. Es decir, afecta a la salud de todas las personas. Nadie sabe qué va a pasar después del 31 de enero. Es decir, en menos de 15 días”, alertó Huésped.
El Gobierno insiste en que no se van a cerrar las direcciones, pero los hechos dicen otra cosa
ElDiarioAR se contactó con gente allegada al ministro de Salud, Mario Lugones, quienes aseguran que «no se van a cerrar las direcciones».
«De hecho el Ministerio de Salud confirmó su estructura con el decreto 1138/24 publicado en el BORA (Boletín Oficial) el 31/12/2024”. En el anexo 4 de dicha resolución se indica entre las acciones “fortalecer, desarrollar e implementar políticas de prevención primaria y secundaria del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), Hepatitis Virales y Tuberculosis”.
Es el primer punto de una larga lista de acciones bienintencionadas pero sin especificidades. En cambio, en el anexo 5 de la resolución, en el capítulo “Derogaciones” no figura la Dirección de Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis III, lo que según fuentes del ministerio significa que esa área no se cierra, pero sí otras: la Dirección de Adolescencias y Juventudes; la de Articulación de Políticas Públicas en Territorio; la de Asistencia Directa por Situaciones Especiales; la de Estrategias de Integración del Sistema de Salud, la de Géneros y Diversidad; la de Investigación en Salud; la de Municipios y Comunidades Saludables, y la de Integración del Sistema de Salud, entre otras.
Respecto de la incertidumbre sobre la renovación de contratos justo en las direcciones de Vacunas y VIH, desde el Ministerio de Salud dijeron a elDiarioAR: “Son demoras en los listados de renovaciones del personal. En un par de días debería solucionarse”.
La incertidumbre que rodea a las direcciones de Vacunas y VIH no es solo una cuestión administrativa, sino una clara manifestación de cómo el ajuste de Milei afecta a sectores clave del Estado.
Al reducirse las inversiones en prevención, el impacto será directo en el aumento de costos a largo plazo para el sistema de salud, tanto en el sector público como en el privado. Además, estos recortes agravan la desigualdad y limitan el acceso a servicios esenciales, lo que podría representar un retroceso histórico en los avances conseguidos en salud pública.
Con información de elDiarioAR.

