ONU: El modelo alimentario actual potencia el cambio climático

ONU: El modelo alimentario actual potencia el cambio climático

Según el último informe del Grupo Intergubenamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), de la ONU, el modelo alimentario actual potencia el cambio climático y sus consecuencias. Se estima que el 10% de los gases de efecto invernadero se producen por el derroche de alimentos.

El documento explica la necesidad de generar cambios para combatir el derroche, la desertización y la deforestación, del sistema alimentario mundial. El estudio reveló que entre el 25% y el 30% de la totalidad de alimentos generados por el hombre, se pierden o se desperdician. 

El informe sobre el uso de la tierra refleja la importancia del sector alimentario para combatir el cambio climático. El estudio resalta la necesidad de actuar ahora para mitigar el impacto ambiental, una gestión sostenible de la tierra podría reducir los riesgos de los fenómenos extremos del clima, como la inseguridad alimentaria, la desertificación o la degradación de la tierra.

Actualmente existen tasas sin precedentes de uso de tierra y agua, debido al crecimiento de la población a nivel mundial, a las modificaciones del consumo y los cambios en la dieta. Según el IPCC aproximadamente el 70% del consumo mundial de agua dulce corresponde a la agricultura.

Se estima que el 23% de la totalidad de los gases de efecto invernadero, provienen de la agricultura, del uso de la tierra y de la silvicultura. Esa cifra puede aumentar hasta el 37% si se suma las emisiones generadas por la producción mundial de alimentos. El cambio climático pone en riesgo la seguridad alimentaria, ya que los fenómenos extremos que destruyen los cultivos han aumentado.

Para combatir el cambio climático, desde IPCC proponen, entre otras cosas, cambios en las dietas de los consumidores y la creación de muros verdes, es decir lugares con especies vegetales autóctonas que frenen la desertización.

Es importante resaltar los beneficios de las dietas equilibradas, basadas en alimentos de origen vegetal (cereales secundarios, frutas, verduras y legumbres), en la lucha contra el cambio climático, y el informe también incluye alimentos de origen animal, siempre y cuando sean producidos de manera sostenible, es decir con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

El organismo de la ONU alerta sobre la necesidad de actuar inmediatamente, el documento pronostica  una disminución en el rendimiento de los cultivos en los trópicos y subtrópicos, un aumento de los desiertos en Asia y África, mientras que en América y el Mediterráneo aumentarían los incendios forestales. El cambio climático afecta a toda la humanidad, es hora de que los gobiernos escuchen a sus ciudadanos y apliquen políticas a favor del medio ambiente.