Por la falta de respuesta frente a la crisis educativa, los docentes decidieron profundizar las medidas de fuerza y no empezarán el cuatrimestre.

No comenzará el segundo cuatrimestre en la UNC, debido a la falta de respuesta del Gobierno nacional frente a la aguda crisis del sistema público universitario y científico, que afecta de lleno a la consagrada universidad cordobesa.
Tras el paro nacional de 48 hs los días 11 y 12 de junio, y las jornadas de lucha por la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario, ADIUC, gremio que nuclea a docentes e investigadores de la UNC, resolvió profundizar las medidas de fuerza.
Entre ellas, destacan la suspensión de los exámenes de julio/agosto y el no inicio de clases en el segundo cuatrimestre en la UNC.
Masiva adhesión docente
La decisión fue tomada este viernes por el Plenario de Junta Ejecutiva y Cuerpo de Delegados/as de ADIUC, luego de analizar los resultados de una consulta interna en la que el 99,2% del profesorado apoyó la profundización de las medidas de fuerza.
La medida se implementará con una modalidad flexible de paros rotativos y escalonados, en cada unidad académica, y está sujeta a una evaluación permanente del desarrollo del conflicto.
Así lo explicó en diálogo con La Voz, Leticia Medina, secretaria general de ADIUC: “La primera semana serán de 24 horas, la siguiente 48 horas (…) Luego evaluamos cómo seguimos”. Medina aclaró que la idea es sostener la presión en articulación con las demás universidades públicas del país.
Además de la suspensión de mesas de examen y el no inicio del segundo cuatrimestre, también se propone coordinar una nueva Marcha Federal Universitaria por la educación y la ciencia (la anterior reunió a más de 800 mil personas en todo el país, bajo el reclamo: “Sin universidad pública no hay futuro”) y el tratamiento urgente en el Congreso de la Ley de Financiamiento Educativo.
Los colegios preuniversitarios de la UNC, como la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano y el Colegio Nacional de Monserrat, también serán alcanzados por las medidas de fuerza.
Emergencia presupuestaria
Se llega a este punto tras año y medio de reclamos por el ahogo de más de 60 universidades públicas.
La situación es de emergencia presupuestaria y afecta a facultades, centros de investigación y laboratorios: hay un deterioro salarial muy grande y no hay llamado a paritarias, se cierran programas y unidades por falta de dinero y mientras tanto el Gobierno nacional solo responde con insultos a la comunidad educativa o silencio.
“La comunidad universitaria está defendiendo la educación pública con las herramientas que tiene: organización y lucha colectiva”, señalaron desde ADIUC.
La secretaria General también explicó que el tratamiento legislativo de la Ley de Financiamiento Universitario será clave para el rumbo del conflicto: “Estamos muy atentos al tratamiento de la ley, que es urgente y podría destrabar este conflicto si se aprueba y se hace efectivo lo que la norma dispone en cuanto a recomposición de los salarios”.
Un conflicto que jaquea la continuidad de la universidad pública
El lunes 23 de junio, en una reunión en la sede del Consejo Superior de la UNC en la que participaron legisladores, autoridades de universidades públicas, miembros de gremios docentes y de agrupaciones estudiantiles, varios legisladores nacionales por Córdoba establecieron su compromiso a respaldar la Ley de Financiamiento Universitario en la Cámara de Diputados de la Nación.
No obstante, Medina afirmó que no todos los bloques expresaron ese alineamiento con la lucha docente, hablando de una falta de consenso político: “Lamentablemente, en la reunión del pasado lunes con los legisladores nacionales, no se hizo evidente el compromiso de todos los bloques con las universidades”.
A esta situación, se suman sectores que directamente afirmaron sostener su veto: “La Libertad Avanza y parte del radicalismo, que ya apoyó el veto de la ley en 2024, hasta ahora va a sostener esa posición”, afirmó Medina.
Por estas razones, no es seguro afirmar que la Ley de Financiamiento Universitario verá la luz, aunque es una posibilidad. Mientras tanto no se resuelva y efectúe la Ley, las y los docentes universitarios continuarán con las jornadas de lucha, en este caso suspendiendo mesas de examen y el inicio de clases del segundo cuatrimestre en la UNC.
El conflicto trasciende lo salarial. Docentes, estudiantes, no docentes e investigadores coinciden en que lo que está en riesgo de perderse es el modelo de universidad pública, gratuita y de calidad, por la falta de presupuesto y planificación desde el Gobierno Nacional, que se enorgullece de un déficit cero solo posible gracias al abandono total de la población: jubilados, docentes, médicos, entre otros sectores, afrontan las peores consecuencias del ajuste.

