Un informe de Politikon Chaco reveló que las transferencias no automáticas del Gobierno nacional a las provincias registraron una fuerte caída interanual durante el primer semestre de 2026. Buenos Aires concentró la mayor parte de los fondos, mientras que 21 jurisdicciones sufrieron retrocesos respecto del año pasado.

Las transferencias no automáticas que el Gobierno nacional envía a las provincias continúan mostrando el impacto del ajuste sobre las finanzas de los distritos.
De acuerdo con un informe de Politikon Chaco, los giros discrecionales acumularon una caída interanual del 61,8% durante el primer semestre de 2026, convirtiéndose en el segundo peor registro para ese período desde 2005, solo por encima del observado en 2024.
A diferencia de la coparticipación federal, estos recursos no se distribuyen mediante una fórmula establecida por ley, sino que dependen de decisiones del Poder Ejecutivo. Esa discrecionalidad refleja fuertes diferencias entre provincias y una marcada concentración de los fondos.
En el reparto correspondiente al último mes analizado, Buenos Aires fue la principal beneficiaria al captar el 27,2% del total, con $13.159 millones. Detrás se ubicaron Corrientes, con el 10,4% ($5.104 millones), y Santa Fe, con el 9,5% ($4.583 millones).
En el otro extremo quedaron Río Negro, que recibió $349 millones, La Pampa, con $303 millones, y La Rioja, con apenas $161 millones, todas con una participación inferior al 1% del total mensual.
Solo tres provincias lograron mejorar respecto de 2025
El informe también evidencia que apenas tres jurisdicciones registraron crecimiento interanual en las transferencias recibidas: San Luis (101,3%), Jujuy (6,6%) y Chubut (5,8%).
Sin embargo, desde Politikon Chaco advirtieron que esas mejoras responden a una base de comparación muy baja, puesto que ninguna de esas provincias superó los $600 millones recibidos durante junio de 2026.
Las 21 provincias restantes registraron caídas. Mendoza fue la que mostró el menor retroceso, con una baja del 7,8%, mientras que Tucumán, Santa Cruz, La Rioja y la Ciudad de Buenos Aires sufrieron desplomes superiores al 90%.
Tres programas concentraron casi siete de cada diez pesos
La distribución de los recursos también exhibe una fuerte concentración por destino.
El principal programa financiado fue Universalización de la Jornada Extendida, que absorbió el 51% del total mensual, equivalente a $24.460 millones.
En segundo lugar apareció el Programa para el Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD), con $4.985 millones (10%), mientras que las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales representaron $4.000 millones (8%).
Entre estos tres programas concentraron el 69% de todos los fondos distribuidos durante el mes. El restante 31%, equivalente a $14.855 millones, se repartió entre otras líneas de financiamiento.
El semestre cerró con el segundo peor desempeño desde 2005
Entre enero y junio, el Gobierno nacional transfirió $639.589 millones mediante mecanismos no automáticos, una cifra que refleja el fuerte recorte aplicado sobre este tipo de asistencia financiera.
En ese período, Buenos Aires volvió a liderar el reparto con el 20,2% de los recursos, seguida por CABA (14,6%), Entre Ríos (8,2%), Córdoba (6,9%), Misiones (5,8%) y Santa Fe (5,6%).
En contraste, La Rioja y San Luis fueron las provincias que menos fondos captaron durante el semestre, al concentrar en conjunto apenas el 0,5% del total.
Respecto del destino de los recursos, la Universalización de la Jornada Extendida volvió a ocupar el primer lugar, con $159.878 millones (25% del total). Le siguieron los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), con $121.000 millones (19%), y las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales, con $119.167 millones (19%). El resto de los programas explicó el 37% restante de las transferencias semestrales.
Los datos reflejan que, además de la fuerte reducción del volumen de fondos enviados a las provincias, el esquema de transferencias discrecionales continúa caracterizándose por una elevada concentración tanto en las jurisdicciones beneficiadas como en los programas financiados, consolidando una política de asistencia cada vez más acotada en el marco del ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional.

