Trabajadores marchan este miércoles en rechazo a los cientos de despidos en organismos de ciencia y tecnología, entre ellos CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). También se posicionan contra el recorte presupuestario y la paralización o cierre de proyectos que costaron años de esfuerzo, inversión y capital humano.

Trabajadoras y trabajadores de ciencia y tecnología marchan este miércoles a las 10 hs en CABA en rechazo a los cientos de despidos y el vaciamiento a nuestro sistema científico que ejecuta el Gobierno Nacional.
Es inminente el despido de unos 400 trabajadores que desempeñaban funciones en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), cuyas becas posdoctorales vencen este mes y no serán renovadas ni ingresarán a carrera de investigación. En la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fueron despedidos 61 profesionales y el Gobierno continúa vaciando presupuestariamente y cerrando unidades del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Ante este escenario las y los trabajadores siguen dando la pelea y tomando medidas de fuerza en reclamo por los despidos y el desguace del sistema científico y tecnológico nacional. En ese marco, el pasado lunes al mediodía trabajadores del polo científico hicieron un programa de radio abierta frente a la sede de CNEA al que bautizaron como «Radioactiva». Allí informaron sobre la crisis de financiamiento, recortes y proyectos paralizados en el sistema científico argentino, y difundieron las medidas de fuerza a tomar como parte del plan de lucha del sector.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)-CONICET y el colectivo de becarios despedidos llevarán adelante jornadas en todo el territorio nacional: además de la movilización de esta mañana, hoy miércoles se realizará un «picadito por la ciencia», a tono con el clima mundialista, en la Sede Central de CONICET (Godoy Cruz 2290, CABA).
400 despidos en CONICET y 40% de deterioro salarial
Las y los trabajadores de CONICET explicaron que al menos 400 despidos en el organismo «son inminentes», ante el vencimiento de becas posdoctorales en julio que, a pesar de haber concursado el ingreso a carrera de investigación, no serán renovadas. Asimismo, enfatizaron la gravedad de perder un capital humano altamente especializado que lleva ocho años de formación dentro de la institución.
Desde la asunción de Milei en la Presidencia, las y los trabajadores de CONICET arrastran un deterioro salarial en torno al 40%. Proyectos paralizados, falta de financiación, cohortes enteras de científicas y científicos que, a pesar de haber atravesado el proceso de selección, aún no ingresan al organismo.
En CNEA se vive similar escenario. 61 despedidos en áreas de desarrollo e investigación; sin apertura de canales de diálogo entre trabajadores, autoridades y Gobierno Nacional; parálisis del reactor SRM CAREM-25 faltando un 15% para su finalización; pérdida de poder adquisitivo, lo que ocasiona la migración de trabajadoras y trabajadores a otros sectores; y una inversión privada estadounidense en el predio de ATUCHA para construir otro reactor, cambiando el paradigma de inversión en el sector nuclear hacia uno privado.
Asimismo, las autoridades actuales de CNEA han sido colocadas por su línea con la actual gestión libertaria pero carecen de la experiencia y los conocimientos científicos y técnicos necesarios para conducir al organismo, denuncian sus trabajadores.
El Gobierno Nacional va contra el desarrollo y la soberanía argentina
Ante el desguace de CNEA y los despidos de compañeras y compañeros que desempeñaban tareas especializadas tanto científicas como operarias y administrativas, el investigador de la CNEA, CONICET y delegado de ATE-CONICET Julián Gelman Constantin expresó a Tiempo Argentino: «Por suerte hubo una reacción inmediata de buena parte del personal en defender a nuestres compañeres, dejando bien en claro en distintas medidas de protesta que no sobra nadie, y que no vamos a ceder en la propuesta de las autoridades de analizar ‘caso por caso’: necesitamos la reincorporación de los 61«.
Al desmantelamiento de CNEA y del CONICET se suman idénticas situaciones en otros organismos, como el INTI y el INTA.
En el caso del INTI, la Asamblea Multisectorial denuncia reestructuraciones que implican cierre de organismos y unos 781 despidos, por ahora en pausa gracias a una medida cautelar dispuesta por la Justicia Federal.
En cuanto al INTA, desde la asunción de Milei perdió 2 mil trabajadores. Las y los trabajadores restantes continúan resistiendo el embate del ajuste, la venta de tierras y el cierre de unidades estratégicas como la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) AMBA y nueve agencias dependientes de ella. Aunque el cierre fue frenado por la Justicia, en los hechos se dejó sin asistencia técnica a los productores del principal polo flori y frutihortícola del país.
El ataque del Poder Ejecutivo es en todos los frentes: más allá de los despidos masivos, que por ahora pudieron frenarse con la intervención de la Justicia, las condiciones deplorables en las que se sostiene el trabajo y los salarios desactualizados hicieron que en lo que va del año unas 900 personas abandonaran el INTA mediante un plan de retiro voluntario.
Gigi Franceschi, delegada de ATE-INTA La Plata, declaró a Tiempo que hay un especial ensañamiento del Gobierno contra ciertas líneas de investigación: la agroecología, el cuidado ambiental y la agricultura familiar, por mencionar algunas.
No es de sorprender que una gestión de ultraderecha anarcocapitalista cuyo Presidente se definió como el topo que viene a destruir el Estado desde adentro, ferviente admirador de países como Estados Unidos e Israel (a los que visitó más veces que a varias provincias argentinas) y quien recientemente exhibiera el nivel de su ignorancia sobre la producción argentina vaya abiertamente en contra de toda iniciativa de nuestro país por construir soberanía científica y productiva sostenible.
Tanto a nivel nacional como en el mundo hay una lectura clara: costará enormemente recuperarnos del cientificidio de Javier Milei sobre la ciencia y la tecnología que supimos construir.

