Skip to content
Logo El Resaltador

Los trabajadores informales viven menos que los registrados

Publicado por:El Resaltador

Los trabajadores registrados tienen una tasa de mortalidad un 62% más baja que la de trabajadores sin aportes a la Seguridad Social.

Un estudio de la ANSES reveló que los trabajadores informales viven menos que quienes están en relación de dependencia.

Según este informe. «la condición de aportante previsional funciona como un factor protector ante el riesgo de muerte».

«De la comparación de mortalidad ajustada a partir de las tasas estandarizadas por sexo y edad surge que la Tasa Estandarizada de Mortalidad (TEM) de los aportantes es de 1,7 por mil, aproximadamente 47% inferior a la de la población total ( 3.22 x mil) y 62% menor respecto de los no aportantes (4,5 por mil)”, explica el estudio. En otras palabras, los trabajadores informales y los inactivos viven menos que los aportantes al sistema previsional.

Algunos factores que explican esta diferencia son que aquellos en condiciones informales de trabajo ganan menor salario, viven en condiciones precarias, sus condiciones laborales son más inestables e inseguras y carecen de cobertura de obra social.

Revertir este escenario es posible, pero implica por lo menos una mejora salarial para las personas en condiciones de informalidad.

A mayor ingreso, mayor esperanza de vida

El especialista Marcelo Brasburg remarca que un mayor ingreso implica mayor esperanza de vida porque implica un mejor acceso a la salud, la vivienda y la alimentación.

El estudio de ANSES examinó los datos de fallecimiento y población y calculó la tasa de mortalidad según grupos quinquenales de edad entre 20 y 64 años, diferenciando a la población según sea aportante o no al sistema previsional. Los no aportantes incluyen a los inactivos y a los ocupados sin aportes.

  • Sobre 26,7 millones de personas, los aportantes previsionales sumaron 11,3 millones y los no aportantes 15,4 millones.
  • El análisis permite identificar diferencias entre la condición de aportante, edad, sexo, nivel de ingresos y tipo de relación laboral.
  • La mortalidad de los varones es superior a la de las mujeres para todas las edades y sin importar la condición de aportante.
  • Los independientes (autónomos, monotributistas y trabajadores de casas particulares) presentan un 18% menos riesgo relativo de morir que los de relación de dependencia.
  • Cuando se estima el impacto del ingreso se requiere un análisis más profundo. En línea con evidencia previa, se encuentra que el ingreso funciona como un agente protector: con cada duplicación de ingresos, el riesgo relativo se reduce 6% para el total de aportantes, pero baja 17% para los que están en relación de dependencia. Esto indica que los independientes moderan el impacto del ingreso, muy posiblemente porque su renta de referencia subestima su real nivel de ingresos.
  • Con cada duplicación de ingresos (en igualdad de condiciones), la reducción de la mortalidad para el conjunto de aportantes debería ser al menos 17%. Este hallazgo llama a interpretar con cautela cualquier conclusión sobre el grupo de aportantes independientes, considerando que además de sus condiciones de trabajo la manera en que se capta su ingreso es una posible fuente de distorsión.

La relevancia del estudio del ANSES es servir como insumo para el diseño y la evaluación de políticas de seguridad social. Sus conclusiones enfatizan la importancia del trabajo formal y registrado, como un mecanismo que puede contribuir al bienestar de los trabajadores.

Informalidad y cuentapropismo superan al trabajo registrado

En nuestro país, el trabajo «en negro» y por cuenta propia convive mano a mano e incluso supera levemente al formal, según datos del INDEC.

Sobre 22.536.000 puestos de trabajo totales, los asalariados públicos y privados registrados suman 11.122.000, los asalariados no registrados 5.566.000 y los por cuenta propia 5.848.000. La suma de estas dos últimas modalidades de trabajo arroja 11.414.000.

La población trabajadora carente de derechos laborales, previsionales y sociales suma 9 millones de personas. A esto se suma la caída del salario real, un mercado laboral sin crecimiento o incluso en contracción en ciertos rubros, y un aumento generalizado de la precarización.

La reforma laboral que anticipa el Gobierno Nacional dice mejorar estas condiciones, pero sus clausulas están lejos de beneficiar a la masa trabajadora.

Logo El Resaltador

Apoya el periodismo autogestionado

La comunicación la construimos entre todxs.

Suscribite acá