El Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°7 rechazó el recurso presentado por la CGT que buscaba declarar nulos algunos artículos de la nueva ley.

La Justicia, mediante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°7, rechazó la cautelar presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la Reforma Laboral, impulsada por el Gobierno Nacional y sancionada en el Congreso.
La central obrera decidió no profundizar la vía combativa y optar por la estrategia judicial, buscando que se declaren inconstitucionales y nulos algunos de los artículos de la nueva ley laboral, plagada de regresiones en materia de derechos de los trabajadores. El amparo en cuestión fue presentado por la CGT el 6 de marzo.
Sin embargo, obtuvo su primer revés: el Juzgado desestimó el pedido que pedía suspender inmediatamente los artículos 90 y 91 de la norma, relacionados al traspaso de la justicia laboral nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
El argumento de la CGT para pedir la suspensión de estos artículos fue que trasladar competencias significaría en la práctica la eliminación de la Justicia Nacional del Trabajo y un colapso en el sistema judicial, situación difícil de revertir en caso de que la Reforma Laboral finalmente se declare inconstitucional.
Según la CGT, el traspaso afecta tanto a miles de causas en trámite como a los empleados judiciales que trabajan en ese ámbito.
Sin embargo, desde el Juzgado consideraron que no correspondía dictar la cautelar solicitada en esta etapa del proceso, por lo que la normativa sigue vigente hasta que exista una sentencia definitiva sobre la constitucionalidad de los artículos cuestionados.
Las modificaciones introducidas al marco normativo laboral o bien no representan ninguna mejora para las y los trabajadores, o bien directamente atacan derechos adquiridos: flexibilizando jornadas más extensas, perjudicando el cobro de horas extra, disminuyendo el cálculo de indemnizaciones e introduciendo su pago en cuotas y aumentando la cantidad de actividades consideradas «esenciales» y por ende impedidas de recurrir al paro total como medida de fuerza, entre otros aspectos.
Ante esta respuesta, la Confederación continúa sin poner sobre la mesa medidas más contundentes como paros generales, apostando en su lugar a nuevas acciones judiciales y políticas para intentar frenar o modificar algunos de los puntos más nocivos de la Reforma Laboral.

