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Junio de 1982: Malvinas y un mundial robado al pueblo

Publicado por:Ramiro Quintanilla

Recién iniciado el Mundial 2026 de Fútbol, es un buen momento de recordar el mes de junio del 82`, que marcó la rendición Argentina en la guerra de Malvinas, pero también tuvo la Copa del Mundo de España. Eduardo Sacheri en un relato, ironiza sobre la pretensión de los medios y la comunicación del gobierno de facto de visibilizar la guerra casi como un espectáculo deportivo, y la aceptación popular al respecto.

Acaba de arranca la Copa del Mundo de Fútbol 2026, y siempre es bueno hacer memoria. Todos y cada uno de los mundiales siempre estuvieron plagados de problemáticas en las sedes en las que estuvieron alojados.

Pensemos en el mundial de Italia en 1934 en pleno fascismo, en el 78 en nuestro Argentina que sufría las consecuencias del gobierno de facto, y ahora, en un país que invadió Venezuela, está bloqueando a Cuba desde hace más de 60 años y continúa bombardeando Irak.

En 1982, la sede era España y quizás no había una problemática política tan latente en su territorio. Pero en Argentina, el pueblo no estaba tan atento al mundial de fútbol, pese a que venía de ser campeona del mundo y a este plantel de jugadores se sumaba el llamado a ser el mejor futbolista de todos los tiempos, Diego Armando Maradona.

El 13 de junio, iniciaba la Copa del Mundo de Fútbol de 1982 en España, con el debut de la selección argentina. Derrota 1 a 0 frente a Bélgica. En el entretiempo, los televisores mostraban información sobre el tema que tenía en vilo a toda nuestra ciudadanía: en un Comunicado del Estado Mayor Conjunto se actualizaba sobre lo que ocurría en la guerra de Malvinas que se desarrollaba desde el 2 de abril.

Al día siguiente, el 14 de junio de 1982, el gobierno de facto al mando de Leopoldo Galtieri firmó la rendición argentina frente a Inglaterra, dando fin a la guerra de Malvinas pero iniciando distintos procesos sociales que aún hoy hacen mella en el ser argentino. 

Según venían comunicando desde la Junta Militar, Argentina podía darle la vuelta a la historia mundial con un país del “tercer mundo”, venciendo a una potencia colonialista como lo era el Reino Unido. 

En el comunicado del estado 165, la junta militar informó que en una reunión entre los comandantes de las fuerzas militares, se labró un acta en la cual se establecían las condiciones para “el cese de fuego y retiro de tropas” evitando mencionar la rendición nacional en la contienda militar. 

Los dos mundiales

Eduardo Sacheri en su relato “Dos mundiales y un país de fantasía” plantea irónicamente que en el 82´, el pueblo argentino jugaba dos mundiales: el de fútbol y la guerra de Malvinas. 

Y yo diré que me disculpen pero que lo del Sur, para esta sociedad enloquecida que estoy creando en esta historia, se vive más como un mundial que como una guerra. Una guerra cuyos muertos no vemos, una guerra que se festeja como un torneo que nos tiene sólidos en la punta de la tabla, una guerra en la que nos creemos cualquier mentira con tal de que llegue vestida como buena noticia, una guerra que no aceptamos ver como tal, con todo su peso de tragedia y de muerte.

El escritor apunta principalmente a un reconocimiento de que la sociedad creyó en la dictadura y los medios amigos del poder, y se sincera respecto a una ingenuidad cómplice, recomiendo leer su relato para comprender bien este punto. 

Para que una sociedad entera, crea tamaña mentira, hubo una sociedad entre las empresas de comunicación y la comunicación del gobierno de facto, que manipuló, tergiversó y manejó toda la información respecto a la guerra sin mostrar la tragedia que estaba ocurriendo.

Presentaban informaciones y comunicados diciendo en pocas palabras que una cosa no es una cosa sino otra: que una guerra no es una guerra sino un espectáculo deportivo; que una rendición no es una rendición sino un “cese de fuego y retiro de tropas”; que la muerte de nuestros pibes indefensos no fue la muerte de nuestros pibes indefensos sino una avanzada británica bien resistida.

Las tapas de los diarios

Durante el desarrollo de la guerra, los diarios mostraban comunicaciones triunfalistas que el gobierno proponía. En cada nota, había algún militar que daba su apreciación sobre la guerra, evocando la posibilidad de batir al enemigo pese a las condiciones en la que se desarrollaba el enfrentamiento.

En el diario Córdoba, se publicaba una entrevista a Luciano Benjamín Menéndez, comandante del tercer cuerpo.

“En cuanto a la situación militar, diplomática y económica, en este conflicto con Inglaterra, yo también soy muy optimista porque todo obliga a suponer que vamos a tener el mayor de los éxitos y conservar nuestro honroso título de invictos que tenemos desde el nacimiento de nuestra Patria”. 7 de mayo de 1982.

«Título de invictos» suena a una frase más asociada al andar de un club en torneo deportivo, más que a las consecuencias trágicas de una guerra. De esa manera, se le mostraba la historia de Malvinas al pueblo.

Se contaban daños al enemigo, misiles disparados, cantidad de tropas desplegadas y aviones derribados, como quien cuenta disparos al arco en el fútbol. Todo detrás de una ilusión: «Estamos ganando», «El invasor tiene dudas» y «Golpe Mortal al Enemigo» eran los titulares que cubrían la tragedia que ocurría.

Ahora bien, cuando se tenía que hablar de la muerte de nuestros pibes, como ocurrió el 2 de mayo con el hundimiento del ARA General Belgrano no se informaba la cantidad de muertes. Al contrario, se comunicaba la denuncia del país contra el imperio británico por violar la zona de guerra, como un DT que pide que se revise una jugada en el VAR.

El hundimiento del Belgrano fue el 2 de mayo, pero recién el 4 de mayo los diarios comenzaron a hablar de los sobrevivientes del ataque.

Más adelante, el 13 de junio, el diario Clarín titulaba: “Tenaz resistencia a un avance británico” mientras el 14 de junio comunicaba: “Bombardeo sobre las avanzadas británicas”. Recién el 15 de junio señalaba: “Cesaron los combates en las Malvinas. Negocian el retiro de las tropas argentinas” a tono con el comunicado de la Junta Militar. 

Después de 74 días, tras la muerte de 649 soldados argentinos, y luego de que el 2 de abril las Fuerzas Armadas Argentinas desembarcaron en las islas Malvinas e hicieran flamear el pabellón nacional, se daba fin a la guerra.

En el mientras tanto, los militares se encargaron de ocultar la tragedia con mensajes triunfalistas que llenaron las tapas de los diarios y generaban la ilusión de una victoria.

No sé cuánta gente en Argentina se acuerda de ese mundial del 82. Al pueblo argentino, futbolero como pocos, los militares le robaron un mundial que pasó casi desapercibido por la ilusión de realizar una proeza bélica y recuperar nuestras islas Malvinas. Nada de eso importa si tenemos en cuenta que fueron los responsables de llevarse la vida de nuestros 30.000 desaparecidos y la de los pibes de Malvinas como el último manotazo de ahogado, con tal de aferrarse al poder.

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Publicado por:Ramiro Quintanilla

Dedicado a la redacción por la tarde en la cooperativa. Comunicador. Me interesa lo político, el ambiente, los pueblos originarios, la salud mental, la cultura y creo que antes de decir hay que aprender a preguntar, o no?