Resaltadas

“Derrotar a Bolsonaro significa restaurar la democracia en Brasil”

A dos semanas de las elecciones más importantes del continente americano, conversamos con Alexandre Conceição, miembro de la Coordinación Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, la organización popular más grande del mundo. ¿Vuelve Lula?. Poder popular vs poder real. ¿Institucionalización de la Reforma Agraria Popular?. Necesidad de un liderazgo latinoamericano. ¿Bolsonaro derrotado […]

🕒  14 minutos de lectura

 | 

A dos semanas de las elecciones más importantes del continente americano, conversamos con Alexandre Conceição, miembro de la Coordinación Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, la organización popular más grande del mundo. ¿Vuelve Lula?. Poder popular vs poder real. ¿Institucionalización de la Reforma Agraria Popular?. Necesidad de un liderazgo latinoamericano. ¿Bolsonaro derrotado y condenado?. Límites y tensiones coalicionistas.

Foto: Jonas Santos 

Por Rodrigo Savoretti

Con la intención de comprender el actual escenario brasileño de cara a las elecciones presidenciales y legislativas a realizarse el próximo 2 de octubre ante un contexto de clara polarización política -con resultados fatales como el asesinato de dos simpatizantes de Lula a mano de dos simpatiazantes de Bolsonaro en los últimos meses- comenzamos esta nota con 10 datos que creemos importantes para tener en cuenta a la hora de abordar y conocer al gigante latinoamericano: 

  • ● Brasil es el país más importante de Latinoamérica en términos económicos y demográficos. 
  • ● La forma de gobierno es de República Federativa. La organización político administrativa comprende la Unión, los estados, el Distrito Federal y los municipios, todos autónomos en los términos de la Constitución. La nación está subdividida en la capital, 26 estados y 5.570 municipalidades. 
  • ● Tiene una población de 212 millones de personas, de las cuales 148 millones están habilitadas para ejercer su derecho al voto.
  • ● Esto último la convierte en la segunda democracia más grande del hemisferio occidental y de las más grandes en el mundo. 
  • ● Su territorio es de 8,5 millones de km² y comprende la mayor parte de la amazonía con 1 559 159 km². “Amazonas” es su estado más extenso y también el de toda Sudamérica. Actualmente con más de 30.000 focos de incendios. 
  • ● Su población rural es de casi 30 millones de personas. 
  • ● Cuenta con más de 30 etnias indígenas. 
  • ● Es uno de los países con mayor biodiversidad de flora y fauna en el mundo. 
  • ● Su economía tiene una matriz similar a la de Argentina: agro-extractivista-exportadora, industrialización media y una deuda pública de 1.254.309 millones de euros (98,68% del PIB). Su economía se encuentra en el puesto 13º en volumen de PIB. 
  • ● Alrededor de 60 millones de brasileños tienen algún tipo de inseguridad alimentaria y unos 15 millones en “situación alimentaria grave”. Está entre los países con mayor desempleo del mundo. 

El gigante latinoamericano sufre actualmente la crisis política, social y económica más grave de su reciente historia democrática. En este sentido, son las organizaciones populares quienes han suplido la presencia de cuatros años de un Estado “fascista y ultraneoliberal” como lo definen las militancias del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra, más conocido como “MST” o “Movimiento Sin Tierra”.

Foto: MST

El “MST” es la organización popular más grande de todo el mundo. Nuclea alrededor de 500.000 familias organizadas, asentadas y/o acampadas en el campo y en las periferias urbanas del país mediante su metodología de acción directa en la ocupación de latifundios improductivos. 

Nació hace 38 años como una alternativa a la reforma agraria militar y desde entonces viene luchando -entre otras demandas- por una Reforma Agraria Popular que logré la real posesión y ocupación de la tierra para todas las personas campesinas e indígenas despojadas de sus derechos humanos básicos: tierra, vivienda, trabajo, alimentación y salud dignas. 

Su principal actividad es la producción de alimentos agroecológicos. Sólo en los últimos dos años, el movimiento donó 7 mil toneladas de alimentos agroecológicos a las poblaciones más pobres del país. También contienen un programa educativo “freiriano” de alfabetización y están organizados en 21 estados brasileños. 

En estas elecciones, “los sin tierra” son protagonistas principales de la campaña electoral que lleva a Lula Da Silva como candidato a Presidente, con casi 100 candidaturas “propias” para distintos escaños gubernamentales. 

Conversamos con Alexandre Conceição, miembro de la Coordinación Nacional del MST para intentar comprender qué se juega Brasil el próximo 2 de octubre cuando se votará por: Presidente, Vicepresidente, Gobernaciones, Vice Gobernaciones, Asamblea Legislativa Estatal y Cámara Legislativa del Distrito Federal. 

GENTILEZA MST

Para Alexander, “derrotar a Bolsonaro -con la candidatura de Lula- significa restaurar la democracia en Brasil”

Después de cuatro años del gobierno más “fascista y ultraneoliberal” que ha gobernado el país en las últimas décadas, la candidatura de Lula a la presidencia representa “esperanza no solo para Brasil sino para toda la región y el mundo”. El dirigente considera que estas elecciones son las más importantes desde el regreso de la democracia en el año 1985, tras dos décadas de dictadura. 

Desde su perspectiva, Latinoamérica se encuentra -hace más de 10 años- en una “guerra híbrida dirigida por el “imperio norteamericano” que comenzó con el Golpe de Estado en Honduras del 2009 y siguió con golpes institucionales a través de la doctrina del “lawfare” imperante en todos los demás países de la región y la profundización de los bloqueos y ataques a Cuba, Venezuela y Nicaragua. 

En ese sentido, asegura que Estados Unidos intenta acabar con la integración latinoamericana. Y pone como ejemplo la crisis de los bloques regionales como UNASUR y ALBA, construidos al albor de la “década ganada latinoamericana” que comenzó a fines del siglo pasado con la asunción de Chávez y prosiguió con las presidencias de Lula Da Silva, Néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Fernández y Dilma Roussef. 

“Hace más de una década Estados Unidos y sus socios volvieron a nuestras tierras para romper el proceso de integración regional más importante y así poder saquear nuestras economías, soberanías y fuerzas de trabajo” señala el militante campesino. 

En el caso de Brasil, identifica en el impeachment a Dilma en el año 2015 como el comienzo del golpe institucional de EEUU y las élites brasileñas al sistema democrático. Proceso que se profundizó con la ilegítima detención y encarcelamiento de Lula Da Silva cuando “todo el mundo sabía que iba a ganar las elecciones del 2018”.

“Entonces parto de ahí para decirte que esta elección es fundamental para ese proceso brasileño y latinoamercano, Si gana Bolsonaro, sería la cristalización del golpe institucional. Por eso es tan importante derrotar a Bolsonaro, el fascismo y su política ultra neoliberal y entreguista, para rescatar la democracia brasileña y poder construir sobre la base de un proyecto popular -junto a Lula- un programa que rescate la autonomía y soberanía del pueblo brasilero y la integración latinoamericana” advierte Conceição. 

Alexander Conceição. Foto: Gentileza Alexander 

¿Derrotar a Bolsonaro implica necesariamente derrotar al bolsonarismo ya instalado en la sociedad brasileña? 

No, el bolsonarismo no se derrotará simplemente en las urnas porque también hay una disputa ideológica de dos proyectos políticos antagónicos que va más allá de lo electoral. Se trata del proyecto conservador contra las minorías brasileñas, entonces, este proyecto de Bolsonaro es el del año 1500, es el proyecto del living contra el proyecto de la casa grande. 

Si derrotamos a Bolsonaro, derrotaremos al proyecto de las élites nacionales pero seguiremos en lucha para derrotar al bolsonarismo en todas sus expresiones. Trabajamos y luchamos por un proyecto de vida, el de ellos es de muerte y destrucción. 

Con la presión social, la movilización permanente y la posible victoria electoral, hay que vehiculizar nuestra demanda de traducir esa derrota y condena en una sentencia judicial que lo deje tras las rejas por haber cometido infinidad de crímenes homofóbicos, racistas y ambientales. 

¿Están tan preparados para la victoria como para un posible “autogolpe de Estado” o fraude electoral como ha amenazado en reiteradas oportunidades el presidente?

Jair es un borrador mal hecho de Trump, intentará hacer una copia de lo que hizo él. Pero de todas formas, nosotros estamos preparando hace tiempo una elección donde lo importante fue y es construir organización popular para que las organizaciones de base defiendan el proyecto político que representa Lula y su victoria en primera vuelta el 2 de octubre contrarrestando la estupidez del Presidente. 

Pero creemos que no lo hará porque no tiene condiciones políticas ni militares para hacerlo, ni siquiera un total apoyo de la burguesía. Apenas es una jugada de fake news para intentar amedrentar a nuestro pueblo que no se alborotará con ese hipotético escenario. 

En ese sentido uno de los instrumentos más consolidados en la instalación y disputa sobre el sentido común por parte de Jair han sido justamente las noticias falsas y a través de ellas el miedo, la censura, el odio y la desinformación generalizada. ¿Cómo han sabido disputar tal estrategia? ¿Qué importancia tiene en esta confrontación la labor de los Comités Populares? 

Organizamos los Comités Populares para que las personas se organicen y busquen salidas políticas mediante una mayor participación política. Radicalizamos la democracia popular ante una falsa democracia estatal. Contrarrestamos esas estrategias bolsonaristas con mayor movilización y formación de las bases. 

Con los CP estamos participando activamente de la campaña nacional para que Lula sea presidente. Pero además, estamos articulando y trabajando junto a otros movimientos populares para la propuesta de un proyecto y programa emergencial para sacar a la gente de la pobreza y miseria en la que se encuentra, un programa estructurador para que Lula pueda implementar en ese sentido. 

Los Comités son para organizar la lucha política en Brasil. Por eso nosotros estamos organizando la lucha permanente, más allá de lo electoral. Claro que vamos a ser parte de las elecciones, claro que vamos a llevar el proyecto de Lula pero la propuesta de los más de siete mil comités ya formados en el país, tienen como objetivo llevar a cabo la lucha política junto a las demás organizaciones y partidos populares que tenemos en Brasil. 

Entonces la respuesta es: luchando cada día. Y seguiremos luchando aún con la posible victoria de Lula, porque hay otros actores dentro de la coalición, que son importantes para derrotar al fascismo pero con los cuales no concordamos mucho a nivel proyecto e ideología. 

¿Todo sea por la democracia? 

Ante una elección bisagra donde se define efectivamente si la democracia se reinstitucionaliza o se profundiza el Estado fascista y neoliberal, el Partido de los Trabajadores ha pactado la fórmula presidencialista con el ex gobernador de Sao Paulo, Gerardo Alckmin para Vice Presidente. Este último es miembro fundador del histórico adversario político del PT, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y uno de los políticos que estuvo a favor de la destitución de Dilma Roussef. 

Esta alianza histórica entre el Partido de los Trabajadores, el Partido de la Social Democracia Brasileña, el Partido Comunista de Brasil, el Partido Verde, el Partido Socialismo y Libertad , Partido REDE y el Partido Solidaridad, exhibe -como dijimos antes- un consenso social y un compromiso institucional tan serio como urgente de restaurar la democracia en el gigante latino.

Ante la pregunta de cómo superar las propias limitaciones a la hora de institucionalizar las demandas que el MST le ha llevado a Lula ante una colación con socios como el PSDB -más cercano a los empresarios del agro que a los campesinos vulnerabilizados-, Alexander responde con seguridad y contundencia: 

“Mira, te respondo con una lección que aprendimos hace ya algunos años. Las grandes transformaciones las hace el pueblo, el pueblo unido y en lucha. No la hace solo el Presidente o una coalición. Entonces, el Gobierno de Lula es para acomodar y acumular fuerzas, para que nosotros que venimos acumulando fuerzas hace tiempo podamos con esta construcción popular presionar a todo el gobierno para la implementación de un proyecto en interés de la clase trabajadora. Para que no tengamos ilusiones que con una sola cara se puedan hacer los cambios. Los cambios se hacen con la gente movilizada. Por eso hicimos los Comités Populares, para que cuando haya tensiones internas o externas, las bases estén preparadas y en permanente movilización en defensa de nuestro programa”.

Lula en un encuentro con productores agroecológicos del MST. Foto: Ricardo-Stuckert

¿Volver a Institucionalizar el poder popular? 

A lo largo de su vida política el MST ha ido llevando a cabo un proceso social y político en donde imperó -en un principio- la lucha organizada en resistencia a la dictadura y luego -ya en democracia sin la necesidad de articulación con los partidos políticos. 

Pero el Mstismo del siglo XXI, a través de grandes discusiones en plenarios nacionales, fue evolucionando hacia un mayor pragmatismo ante la llegada de los gobiernos de Lula, quien siempre se mostró cercano al Movimiento y luego pudo canalizar -gestión mediante- muchas de las políticas populares.

Con respecto a ello, Alexander opina que en esta oportunidad histórica el MST ha decidido meterse de lleno en la contienda electoral. Hasta el momento, la organización cuenta con tres diputados en la Cámara Federal. 

“Ahora volvimos a debatir internamente nuestra posición y estamos colocando a disposición del PT, PSOL, PSDB, y demás, los liderazgos del MST, entonces tenemos a 16 candidatos a diputados para disputar la disputa en estas elecciones. Y a nivel general nosotros estamos apoyando a más de 90 candidatos y candidatas en todo Brasil que defienden la democracia, la reforma agraria y los intereses de la clase trabajadora. Entonces el MST hace campaña para sus candidatos, para su liderazgo, pero también para todo aquel que quiera un proyecto de integración popular”. expresa. 

EL militante y la organización entienden que urge la necesidad de institucionalizar y vehiculizar a través del Estado, demandas por las cuales vienen luchando hace casi cuatro décadas. Consultado si sienten que la Reforma Agraria Popular está cerca de poder realizarse con la posible victoria de Lula, Alex se reboza de esperanza: 

“Yo creo que sí, porque la RAP como nosotros la venimos concibiendo, tras el Congreso del MST en el año 2014, donde la definimos conceptualmente, y dijimos que este programa no sería una tarea exclusiva de los campesinos y campesinas, sino de la sociedad toda. Entonces, trabajamos desde aquél entonces para hacer entender a la sociedad que el MST lucha por ella, y hoy podemos decir que gran parte lo ha entendido. Ha comprendido que existe un problema: los latifundios improductivos. Y ha comprendido que existe una solución: la ocupación de los mismos para la gente que no tiene nada.” 

En ese transitar junto a la sociedad toda, desde el MST afirman que está siendo derrotada ideológicamente la idea de latifundio ya que “se ha comprendido la necesidad urgente de una RAP para la producción de alimentos saludables para nuestro pueblo. Acá en Brasil somos campeones mundiales de agrotóxicos en la agricultura, por lo tanto somos campeones mundiales en cáncer. Y por eso, también la sociedad comprendió que estamos en el camino correcto al producir alimentos sin agrotóxicos, y al mismo tiempo, proteger la salud de la población”. 

Desde el movimiento creen que se han ganado en parte a un sector fundamental que es el pueblo y ahora existe la posibilidad de contar con el Ejecutivo. Pero ello sin ilusionarse que los sectores enemistados como el poder mediático, judicial y empresarial también ablanden sus posiciones y acciones. 

“La pelea se incrementará cada vez más pero la acumulación de fuerzas lograda para implementar la RAP está a la orden del día” manifiesta el mstista.

¿Hacia una economía brasilera para los brasileros? 

Durante los gobiernos del PT, Brasil salió de los indicadores que lo tenían entre los primeros puestos en hambre, desempleo y desigualdades. Sin embargo, no se pudo romper del todo con la matriz económica estructural donde aún se mantiene la vieja pero presente colonialidad. 

Con respecto a ello y ante la posibilidad de un nuevo gobierno que pueda renovar los pasos hacia otra economía, Conceição prioriza lo urgente: el hambre. 

“El primer compromiso que Lula asumió con nosotros y con toda la sociedad brasileña es el combate al hambre. Entonces ahí está la clave de un proyecto político, porque combatir el hambre significa combatir el latifundio, apoyar la agricultura familiar, presupuesto y asistencia técnica, educación del campo, agroindustrialización del campo, eso significa combatir el hambre” afirma. 

Sobre el compromiso de Lula con el Movimiento tampoco duda: “el compromiso de Lula con nosotros está reflejado en la práctica, fue durante su gobierno donde se desapropiaron miles de hectáreas donde nosotros nos asentamos y comenzamos a producir los alimentos que hoy comen gran parte de los brasileros” 

Alexander ve con entusiasmo una transición de una economía capitalista agro extractivista hacia una economía “más igualitaria y socialista” ya que caracterizan al actual estado de fuerzas en el mundo como una “crisis estructural del sistema capitalista global”

Congreso LGBT del MST - foto: Dowglas Silva

Ante ello, el militante afirma que “por eso es necesario cada vez más la tierra, la integración regional de nuestros países para una integración política económica y cultural para que nuestros países salgan fortalecidos de la crisis global y se pueda construir un nuevo paradigma, que significa una nueva sociedad igualitaria para todos que es el socialismo latinoamericano”. 

En este sentido, Lula ha prometido grandes cambios. Se comprometió a terminar con la megaminería y los garimpos que actualmente se encuentran devastando distintos sectores de Brasil con piedras preciosas que tienen como principal destino países europeos. También se comprometió a restaurar la paz en la Amazonia, delimitar las tierras ancestrales y crear un Ministerio de Asuntos Indígenas que sea regulado por los pueblos originarios que sufren las políticas genocidas y ecocidas de Bolsonaro y sus socios militares y empresariales. 

Pero otra de las grandes promesas de Lula se basa en un desafío integracionista a gran escala que compromete a todos los países de la región: la Moneda del Sur. 

Consultado sobre la posibilidad de tal acción, desde el MST sostienen: 

Cuando nosotros estamos hablando de una gran crisis en el centro del capitalismo, significa también que hay una gran crisis de la hegemonía norteamericana y por ende de su moneda, el dólar. Que no tiene sustentabilidad financiera en economías que ya se están independizando del dólar. Entonces ¿por qué nosotros acá, no podemos tener nuestras propias monedas, nuestras propias economías indolatinoamericana?”. El problema lo debemos solucionar nosotros, no los norteamericanos, nosotros mismos, con una moneda que pueda integrar a todas nuestras gentes, a todas nuestras culturas y a nuestras economías para por fin construir la derrota del imperio acá en nuestra región. Esa es la tarea nuestra, tarea de todos los días. Porque si nosotros queremos tener vida y vida en abundancia como dice la Biblia, es necesario derrotar al imperio y al capitalismo” expresa Alex. 

Finalmente, Alex nos hace llegar su visión sobre Argentina. El militante sostiene que en Brasil están muy preocupados por la situación actual y opina que solo se evitará la vuelta del “bolsonaro

argentino” (Mauricio Macri) a través de la “unidad del peronismo, kirchnerismo, izquierdas, movimiento obrero, juventudes, campesinos e indígenas”. “Argentina y Brasil tienen la oportunidad de poder llevar a la par un proceso de independencia del poder norteamericano pero todo dependerá de la voluntad de sus pueblos. Si gana Lula, la coyuntura argentina cambiará para bien”. 

Enterate acá
Enterate acá

Relacionado

Enterate acá

Más de lo último