¿De dónde vienen los carnavales? historia y contexto actual de una fiesta popular

El próximo fin de semana viene con dos días adicionales, el lunes 15 y el martes 16 de febrero tenemos el feriado de carnaval. Este año, la emergencia sanitaria impactó en los festejos tradicionales, pero es un buen momento para hablar del origen de esta celebración.

Crédito: Carnaval del País. Gualeguaychú 2020.

Por Agustina Bortolon y Emi Urouro

Máscaras, dioses y carrozas ¿Por qué celebramos el carnaval?

El carnaval probablemente se originó a partir de los rituales paganos a Baco -el dios del vino-, o en los festines que se realizaban en Egipto en honor al buey Apis, o tal vez por las saturnalias romanas en honor al dios Saturno. Luego, se expandió por toda Europa; y según el cristianismo, se define como una celebración de tres días -de domingo a martes- antes del inicio de la Cuaresma. 

Según la tradición cristiana, la Cuaresma es el período que se corresponde entre el miércoles de Ceniza hasta el domingo de Pascua, considerado un tiempo de reflexión, ayuno y abstinencia dentro del cual no está permitido el consumo de carne roja. En ese sentido, una de las interpretaciones sobre el origen del nombre, es que deriva del latín “carnevale” cuyo significado hace alusión justamente a esa abstención de la carne. 

Poco a poco, con el pasar de los años, el carnaval se iría alejando de esta concepción religiosa para convertirse en una celebración popular. En América Latina, el carnaval llegó desde Europa por navegantes y colonizadores a partir del siglo XV, adquiriendo características propias en cada país o región. En nuestro país, también adopta formas diferentes a lo largo y a lo ancho.

El carnaval entonces es una expresión cultural, una fiesta popular donde la vida se intensifica mientras dura. Fiesta que sobrevive al paso del tiempo, confluyendo en ella todos los elementos del espíritu lúdico y festivo de distintas celebraciones pasadas. 

Crédito: Carnaval del País. Gualeguaychú 2019.

En este escenario festivo, se genera un espacio donde abunda la diversidad y pluralidad, pero en simultáneo todos son iguales, entre máscaras, disfraces, bailes y distintos personajes, las personas juegan y crean nuevas formas deshinibidas y alegres, dando paso a la diversión y el disfrute.

Durante el carnaval el espacio también se resignifica, las calles se pueblan reivindicandose como lugares de interacción donde las dinámicas y vínculos sociales son totalmente móviles y variados; espectadores y actores se entremezclan y enuncian de formas diferentes.

Un 2021 sin carnaval tradicional 

Bailarines y bailarinas, batucadas, trajes de colores, “espuma loca”, pinturas, bombitas de agua, carrozas, disfraces, música, y mucho más conforman estos días de verano que hasta hace un año congregaban a multitudes en diferentes puntos del país. Ahora bien, como mencionamos al inicio de esta nota, la situación sanitaria ha modificado ese tipo de evento.

Nos comunicamos con la Agencia Córdoba Turismo para conocer la situación de los carnavales, vale resaltar que generalmente dependen de cada municipio, y hasta el 4 de febrero no habían recibido ningún listado de corsos o algún evento similar en la provincia.

Nuestra fuente del Gobierno, comentó que si alguna localidad ha decidido realizar este tipo de evento en contexto de pandemia, seguramente deberán hablarlo con el COE, y analizar la situación epidemiológica particular de cada lugar.

Crédito: Carnaval del País. Gualeguaychú 2020.

¿Qué sucede a nivel nacional? Por ejemplo, el célebre carnaval en Gualeguaychú fue suspendido. Al igual que el del Mar del Plata, otro de los eventos más conocidos del país.

En el primer caso, cinco comparsas animadoras de la fiesta señalaron mediante un comunicado que la medida se tomó “debido a la situación epidemiológica que atraviesa la ciudad y el mundo entero, en el marco de la pandemia por coronavirus y tendiendo a cuidar la salud y seguridad de los espectadores”.

Por su parte, las Agrupaciones de Carnaval de Mar del Plata Murgas y Comparsas (CARMA), expresaron que debido a la crisis del COVID-19, “se ha decidido de manera excepcional no realizar los históricos Corsos Populares, Barriales y Gratuitos en su formato tradicional en el mes de febrero”.

Anuncios similares se dieron en diferentes puntos del país, en un 2021 que comenzó marcado por la pandemia, pero que tiene la esperanza de una vacuna que comienza a aplicarse a la población.

En Córdoba, el contexto sanitario parece haber influido en la suspensión de los eventos de carnaval, por lo menos, las maneras tradicionales de participar de esta celebración veraniega. 

Según el último reporte epidemiológico – 3 de febrero, el próximo publicado el 10 del corriente- resaltaron que un alto porcentaje de los contagios se registra entre vínculos no laborales: el 44% de los contactos estrechos se contagian en el hogar; el 14% en el ámbito laboral y el 22% restante en reuniones sociales

“A pesar de seguir con una tendencia descendiente de casos, es importante fortalecer la prevención, ya que en la última semana se observó una mayor proporción de contagios extra laborales”, expresó en esa oportunidad Laura López, responsable del área de epidemiología.

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El año de las vacunas nos convoca a ser pacientes

Como ya mencionamos, el carnaval es una expresión cultural, una fiesta popular que une multitudes. Esta celebración ha sobrevive al paso del tiempo. Un año excepcional no marca la historia de algo que trascendió fronteras y culturas. 

Sabemos del impacto económico que tendrá su suspensión en diferentes localidades, no podemos dejar de mencionar esa situación crítica. Por ejemplo, el Carnaval de Gualeguaychú genera más de 1.500 puestos de trabajo en la ciudad, se estima que durante el verano recibe más de medio millón de visitantes.

Por eso, en tiempos de nuevas cepas y producción de vacunas, apelar a la responsabilidad social nunca estará de más, es un recordatorio de que podemos salir de la pandemia.

Esperemos que la campaña de inmunización nos acerque a nuevos días, donde el encuentro vuelva a ser moneda corriente, y los disfracen copen las calles nuevamente en los carnavales del país.

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