Cómo sigue el caso de Blas Correas, el joven asesinado por la Policía

Nuevas imputaciones y definiciones se dieron en la causa que investiga el asesinato de Blas Correas, el joven que fue baleado por efectivos de la Policía de Córdoba.

Por Cristian Dominguez

Este martes, un peritaje judicial dio una definición importante en el marco del crimen: la bala 9 milímetros que mató a Valentino Blas Correas salió del arma que portaba el cabo primero Lucas Gomez. La prueba se suma a dos videos que trascendieron la semana pasada en donde se demuestra que no hubo persecusión y hubo más policías involucrados.

Fueron cinco disparos los que impactaron en el Fiat Agro en el que viajaba el grupo de amigos, uno de ellos ingresó por la luneta trasera e impactó en la espalda del Blas, produciéndole la muerte.

Gomez está detenido junto con Javier Alarcón, el otro policía con el que efectuaron los disparos. Ambos están acusados de “homicidio calificado, agravado por el uso de armas de fuego“, por el crimen del joven; y bajo la figura de “tentativa de homicidio“, por los demás chicos que viajaban en el auto.

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Otras acusaciones se dieron en el marco de esta causa. Las dos mujeres policías que estaban acompañando a Alarcón y a Gómez, están imputadas. Una de ellas, Wanda Esquivel, está detenida tras confesar que “plantó” un revolver 22 que no funcionaba en la escena del crimen para tratar de justificar el asesinato.

Por su parte, Yamila Florencia Martínez, quien también estaba presente en el puesto policial, quedó acusada de encubrimiento agravado pero sigue en libertad.

En tanto, el subcomisario Sergio Alejandro González está siendo investigado por el delito de encubrimiento agravado y omisión a los deberes de funcionario público. González es el oficial que tenía a cargo las operaciones en ese sector de la ciudad.

Clínica Aconcagua

Tres empleados administrativos del Sanatorio Aconcagua fueron imputados por “abandono de persona”, supuestamente por no haber brindado asistencia a Valentino Blas Correas (17) cuando estaba agonizando y luego de haber sido baleado por efectivos policiales, la madrugada del jueves 6 de agosto pasado.

La imputación de la Fiscalía de Distrito 1 Turno 3, agrava la calificación legal que se había barajado previamente, de “omisión de auxilio” y que se redime con una pena de multa.

En cambio, el “abandono de persona” prevé una pena de entre dos años a seis años de prisión para quien “pusiere en peligro la vida o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonando a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que deba mantener o cuidar o a la que el mismo autor haya incapacitado”. Pero en el tercer párrafo de este artículo, se aclara: “Si ocurriere la muerte, la pena será de cinco a 15 años de reclusión o prisión”.

Esta figura penal es de difícil aplicación en siniestros viales en lugares que no son despoblados o en descampados. En lo que hace a la asistencia de un establecimiento de salud, la situación se hace más compleja pero también exige requisitos precisos para que configure como tal.

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