Calentamiento global: es urgente reducir la producción de combustibles fósiles

2020 no es solo uno de los tres años más calurosos, puede ser la oportunidad de cambiar hacia un modelo de desarrollo sustentable.

Fuente: https://www.excelsior.com.mx/

El Informe de Brecha de Producción de 2020, advierte que los países necesitan reducir la producción en un 6% por año, entre 2020 y 2030, para limitar el calentamiento global a 1.5 °C, o las consecuencias serán catastróficas.

Pero la realidad muestra lo contrario, los Gobiernos “están planificando y proyectando un aumento anual promedio del 2 %, que para 2030 resultaría en más del doble de la producción consistente con el límite de 1,5 °C”, explican desde ONU Cambio Climático.

El documento, presentado ayer a nivel mundial, fue desarrollado por organizaciones de investigación y las Naciones Unidas. Este trabajo analiza la brecha entre los objetivos del Acuerdo de París y la producción planificada de carbón, petróleo y gas de los Gobiernos.

Vale resaltar que la edición 2020, contempló los efectos de la pandemia COVID-19, y las medidas de estímulo y recuperación de los gobiernos, en la producción de carbón, petróleo y gas.

“Los devastadores incendios forestales, inundaciones y sequías de este año y otros eventos climáticos extremos que se están experimentando sirven como recordatorios poderosos de por qué debemos tener éxito al abordar la crisis climática”, comentó Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sobre el informe.

En esa línea, agregó: “Mientras buscamos reiniciar las economías después de la pandemia de COVID-19, invertir en energía e infraestructura bajas en carbono será bueno para el empleo, las economías, la salud y el aire limpio”.

¿Qué más reveló el informe? Los principales datos son:

  • Entre 2020 y 2030, la producción mundial de carbón, petróleo y gas tendría que disminuir anualmente en un 11 %, 4 % y 3 %, respectivamente, para ser consistente con la vía de 1,5 °C.
  • La pandemia de Covid-19 y las medidas de “cuarentena” para detener su propagación, han provocado caídas a corto plazo en la producción de carbón, petróleo y gas en 2020. Pero los planes anteriores a la COVID y las medidas de estímulo posteriores a la COVID apuntan a una continuación de la creciente brecha mundial de producción de combustibles fósiles, con el riesgo de graves alteraciones climáticas.
  • Hasta la fecha, los Gobiernos del G20 han comprometido más de 230 mil millones de dólares en medidas Covid-19 a los sectores responsables de la producción y el consumo de combustibles fósiles, mucho más que a la energía limpia (aproximadamente 150 mil millones de dólares). Los formuladores de políticas deben revertir esta tendencia para alcanzar los objetivos climáticos.

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“La investigación deja muy claro que enfrentamos una alteración climática severa si los países continúan produciendo combustibles fósiles en los niveles actuales, y será aún peor con los aumentos planeados”, enfatizó Michael Lazarus, autor principal del informe y director del Centro de SEI en Estados Unidos.

Recomendaciones del trabajo para combatir esta problemática

Una manera de a reducir los combustibles fósiles a medida que promulgan planes de recuperación de la pandemia, los países pueden disminuir el apoyo gubernamental existente a los combustibles fósiles.

Siguiendo esa línea, el informe recomienda aplicar restricciones a dicha producción y garantizar que los fondos de estímulo se destinen a inversiones ecológicas.

“Los gobiernos deberían dirigir los fondos de recuperación hacia la diversificación económica y una transición a energías limpias que ofrezcan un mejor potencial económico y laboral a largo plazo. Este puede ser uno de los compromisos más desafiantes del siglo XXI, pero es necesario y alcanzable”, expresó Ivetta Gerasimchuk, autora del documento y líder de suministros de energía sostenible en el IIDS.

Fuente: ONU Cambio Climático