Aprobaron el protocolo para la vuelta de los cines en todo el país

Luego de 10 meses de inactividad, hay visto bueno para el regreso del público a las salas.

El sector cinematográfico recibió la primera buena noticia desde que comenzaron las restricciones por la pandemia del coronavirus en todo el país. Luego de 10 meses de inactividad, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo aprobó el protocolo sanitario para el regreso del público a las salas.

Ahora, está en manos del Gobierno nacional dictar un nuevo decreto para que elimine la prohibición de las salas de cine.

Si bien las provincias de Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza y Santiago del Estero ya han abierto de manera marginal algunas salas del distrito, la determinación le otorga un marco institucional a nivel nacional.

Puntualmente, en Córdoba, a partir de este miércoles comienzan a funcionar las salas de Cinemark Hoyts en Patio Olmos y el Nuevo Centro. Además, el fin de semana reabrieron los Showcase en Villa Allende y en la ciudad de Córdoba.

También se reabrieron el Nuevo Rex de la capital, el Cinema Arroyito, el Cine Eter de Villa Dolores, y Holiday en Carlos Paz.

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Claves del protocolo:

  • Uso de barbijo. Los asistentes solo se lo podrán quitar para ingerir alimentos o bebidas y luego deberán volver a colocárselo.
  • Sanitización y concurrencia. No se podrá ocupar más del 50% de la sala que deberá ser higienizada en el intervalo de cada función.
  • Burbujas sociales. Las personas tendrán que concurrir conjuntamente al establecimiento y se sentarán en butacas contiguas. El grupo no podrá superar los seis integrantes. La premisa será mantener la distancia entre las burbujas.
  • Distanciamiento. La separación entre butacas deberá ser de 1,5 metros a 2 metros como mínimo. Por cada butaca ocupada, deberán dejarse dos libres a los lados de cada burbuja para mantener el distanciamiento social. También deberán estar libres las butacas que se encuentren inmediatamente adelante e inmediatamente detrás de cada butaca ocupada.
  • En cuanto a los horarios de las funciones, cada complejo y/o sala cinematográfica deberán establecer un cronograma, en función de su programación e instalaciones preexistentes, que minimice la congestión de público asistente al ingreso y egreso de las funciones.

En los primeros nueve meses, las cadenas de cines subsistieron con el apoyo estatal proveniente del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), que les permitió pagar los salarios de sus empleados.

La situación también afecta a la industria nacional de producción de cine, dado que el 10% de lo que los espectadores pagan por la entrada se destina al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para financiar la producción de películas.