Desde hace un mes falta Delicia Mamani Mamani. Familiares, amigos, docentes y compañeras del Carbó exigen avances y transparencia en su búsqueda.

A más de un mes de la desaparición de Delicia Mamani Mamani, joven de 26 años estudiante de Profesorado en la Escuela Alejandro Carbó, sus allegados denuncian que no hay avances en su búsqueda y exigen transparencia y medidas concretas.
El día 21 de noviembre, hace un mes y dos días, Delicia dejó su casa en Malagueño en la que vivía con su familia, sin despedirse y sin dinero. A las pocas horas sus redes sociales fueron cerradas y su línea de telefonía móvil, inaccesible. Hasta la fecha, el paradero de Delicia continúa desconocido y se sospecha la posibilidad de trata de personas.
La joven, jujeña y de ascendencia boliviana e indígena por parte de su madre, vino a Córdoba a estudiar el Profesorado de Primaria en la Escuela Alejandro Carbó. Vivía en Malagueño junto a su familia en condiciones precarias, aún así sosteniendo un excelente desempeño académico.
Inmediatamente luego de notar su desaparición, su madre, María Mamani, intentó denunciar el hecho pero sufrió destratos racistas y xenofóbicos por parte de las diferentes unidades judiciales. Tanto en Córdoba como en Jujuy, se negaron a tomarle la denuncia durante días.
La discriminación de las dependencias policiales a la familia de Delicia significó una demora gravísima en la que se perdió tiempo vital en su búsqueda.
El pasado lunes, familia y amigas de Delicia, así como sus compañeras y docentes del profesorado, se movilizaron nuevamente para exigir avances en la búsqueda y la aparición con vida de la estudiante, que cumplió 26 años hace pocos días.
Falta de transparencia: Ningún funcionario brinda información
Allegados de Delicia denunciaron las irregularidades del caso: en la comisaria de Malagueño los policías no le tomaron la denuncia a su madre; la investigación comenzó en Jujuy, pese a que Delicia reside en Córdoba; y ningún funcionario brindó detalles sobre el supuesto operativo para hallarla.
La comunidad educativa del Carbó, comprometida con el caso de Delicia, difundió en un comunicado el maltrato a María, la demora en aceptar la denuncia y la retención de «un cuaderno que había dejado Delicia dirigido a su madre, quien no sabe leer, ni escribir».
«No hay información oficial sobre la actuación policial ni avances de búsqueda en la Provincia», manifestaron estudiantes y docentes en el texto.
Fueron estas mismas docentes quienes buscaron asesoramiento legal para la familia de Delicia, consiguiendo la representación de las abogadas Natalia Lescano y Alina Dutto, quienes se ofrecieron a trabajar ad honorem.
Un hombre del entorno familiar como sospechoso
María Mamani fue quien le solicitó al fiscal Guillermo González que incorpore la hipótesis de trata y pidió investigar a un hombre cercano a la familia que, según su testimonio, desde el principio minimizó la preocupación por Delicia y pidió que no denunciaran su desaparición.
«Delicia no se fue voluntariamente. Creemos que fue amenazada, coaccionada o condicionada de alguna manera», aclaró la abogada defensora Natalia Lescano a La Nueva Mañana.
Delicia mide 1,50 m, tiene el cabello oscuro y ojos negros. Tiene un lunar notorio en el antebrazo y dificultades motrices, especialmente para caminar.
Cualquier información sobre su paradero puede brindarse en la Unidad Judicial 2, ubicada en barrio Alberdi, calle Santa Rosa 1345, o a los teléfonos 4332649/50 – 4481016

