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A 10 años del crimen de Santino Cabanillas: «Necesitamos un juicio y que el Estado deje de ocultar a la persona que cometió este delito»

Publicado por:El Resaltador

El 22 de enero se cumplieron 10 años desde que una bala policial mató al bebé de un año y nueve meses. Su madre Cintia y su padre Federico esperan Justicia.

Por Anouk Rubini

En la noche del 22 de enero de 2016, Santino Cabanillas, un bebé de un año y nueve meses, jugaba en la vereda de su casa en barrio Marqués Anexo en brazos de su papá Federico. Al mismo tiempo, los policías Guillermo Sebastián Torres y Matías Venecia perseguían a dos adolescentes que huían en moto. Los uniformados abrieron fuego contra los menores y una de esas balas impactó en Santino. El bebé murió en el acto, sumando un caso devastador al prontuario de violencia institucional de la Policía de Córdoba.

A 10 años de su muerte, finalmente el juicio por el asesinato de Santino podría comenzar en febrero. Desde El Resaltador, conversamos con su mamá, Cintia, y su papá, Federico, sobre lo que significa este momento para ellos.

Qué pasó con el caso de Santino Cabanillas

En los días posteriores a la muerte del bebé, los policías implicados intentaron encubrir lo sucedido e inculpar a los menores que perseguían esa noche. El relato oficial sobre los hechos fue que hubo un fuego cruzado y que el disparo letal lo había efectuado uno de los adolescentes con un arma calibre 22. Los efectivos incluso consiguieron un parte médico que aseguraba que la herida en el cuerpo del bebé coincidía con ese calibre.

Acusados del crimen, ambos menores pasaron meses detenidos en el Complejo Esperanza mientras que los policías continuaron en libertad y en funciones. Sin embargo, los adolescentes defendieron en todo momento su inocencia. Aseguraban que no portaban armas y que la balacera había sido unidireccional, disparada por los policías.

El tiempo les dio la razón: una bala que alcanzó aquella noche la pierna de uno de los chicos fue expulsada naturalmente por su cuerpo y se convirtió en una prueba clave. El proyectil, enviado a la Fiscalía, correspondía con un arma reglamentaria calibre 9mm, coincidiendo con la evidencia en la escena del crimen y estableciendo la responsabilidad policial en el homicidio de Santino Yuthiel Cabanillas.

Los adolescentes fueron entonces liberados y el fiscal Carlos Matheu imputó a Torres: “No hay dudas de que [a Santino Cabanillas] lo mató una bala policial”, declaró. Gracias a esta prueba el subinspector Guillermo Torres, quien estando en libertad atormentó a dos niños de 13 y 14 años, fue detenido.

No obstante, una vez más, la Justicia le falló a la familia Cabanillas. Torres estuvo tan solo ocho meses en prisión cuando la jueza de Control Anahí Hampartzounian liberó al policía, declarando «falta de mérito» para considerarlo como autor del homicidio —doblemente calificado por uso de arma de fuego y abuso de su función como miembro de la fuerza policial—. Desde entonces, el policía está libre y la justicia por este bebé brilla por su ausencia.

Se cumplen 10 años desde que Santino Cabanillas le falta a su mamá, a su papá y a todxs. En este tiempo y a pesar de la evidencia, la causa estuvo paralizada. Todo indica que eso está pronto a cambiar: el abogado Carlos Nayi, representante de la familia, comunicó que el juicio podría comenzar en febrero de este año.

Cintia y Federico piden Justicia por su hijo

Nos comunicamos con Cintia y Federico, los padres de Santino, quienes desde aquel fatídico 22 de enero de 2016 piden Justicia y el fin de la impunidad para Torres.

«[La causa] quedó paradísima. En noviembre me llamó el abogado, Carlos Nayi, y ahí me dijo que se demoró mucho, que tardó mucho y que no fue fácil, pero que este año entrante íbamos a tener avance en el juicio. Le creemos y confiamos que así sea«, relata Cintia. Adelantó que el abogado quiere pedir cadena perpetua.

Consultada sobre qué explicaciones les ofrecieron ante tanta demora en el proceso judicial, la mamá de Santino enfatiza las evasivas y dilaciones a las que se enfrentaron durante todos estos años, y cómo el estrés y el duelo desgastaron a la familia: «Cada vez que íbamos con mi esposo veníamos destruidos», señala Cintia.

«Necesitamos un juicio y que el Estado deje de ocultar a la persona que cometió este delito»

El dolor, el agotamiento y la impotencia repercutieron en el papá de Santino Cabanillas, Federico, quien desde la muerte de su hijo sufre de problemas cardiorespiratorios e incluso tuvo que colocarse un stent. Al momento de la entrevista, Cintia comentó que su marido estaba internado, en parte debido a cómo le afectó la aproximación del juicio.

Afortunadamente Federico ya se encuentra dado de alta y pudo compartir su punto de vista sobre los avances en la causa.

«Ha pasado ya una década de la muerte de Santi y nosotros seguimos en la espera de un juicio, que es lo que estamos realmente necesitando. Necesitamos un juicio, necesitamos que se sepa la verdad y que el Estado deje de ocultar a la persona que cometió este delito», comienza Federico.

Y continúa: «Queremos que se sepa la verdad, queremos juicio oral y público. Estuve muy, muy enojado con la doctora Anahí Hampartzounian, que es una jueza de control, la cual dijo que no había mérito suficiente para que el detenido siguiera preso porque no tenían pruebas. Me parece una ridiculez, algo ilógico de parte de una funcionaria pública que tiene estudios bien centrados, decir que no había pruebas suficientes cuando en realidad tenían: el proyectil matador, el proyectil que se saca el menor de la pierna y el arma designada al sargento Guillermo Torres, que dentro del caño tiene una ranura que no la tiene otra pistola, solamente la pistola que le designaron a él«.

Federico remarca que la evidencia es suficiente como para avanzar con un juicio, aunque la espera y la injusticia durante todos estos años ya hicieron mella en su salud física y mental: «Yo no sé qué pensar, dónde recurrir; porque recurrir al Estado, a la Justicia de esta provincia me ha traído bastante dolor de cabeza hasta el punto que me he llegado a enfermar. Casi todos los problemas cardíacos y de salud que tengo han sido a causa de esto».

La familia de Santino Cabanillas espera hace una década justicia por su hijo. Sobre los próximos pasos, su papá concluye la importancia de que suceda por fin el juicio, con la esperanza de que signifique algún tipo de reparación: «Nosotros queremos que en este mes de febrero nos den una fecha de juicio, para poder nosotros descansar tranquilos y que nuestro hijo pueda descansar tranquilo también».

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