La Confederación se movilizará a la par de su presentación en tribunales contra la reforma, ratificada el pasado viernes 27 de febrero en el Senado.

La CGT marcha hoy lunes a la plaza Lavalle en CABA para acompañar la judicialización contra la Reforma Laboral, ratificada en el Senado el pasado viernes 27 de febrero.
Tras descartar estrategias más combativas, la cúpula de la Confederación General del Trabajo decidió optar por la vía judicial para enfrentar una reforma plagada de regresiones en derechos laborales, que aumenta la sobrecarga laboral, disminuye salarios, ataca el derecho a huelga y legaliza la precarización de trabajadores de plataformas como Uber o Rappi, entre otras medidas.
Los gremios concentrarán en la plaza Lavalle a partir de las 11 hs. Una vez la ley sea promulgada por el Gobierno Nacional, los abogados de la CGT presentarán un pedido de amparo para evitar que la reforma entre en vigencia.
La CGT marcha para darle apoyo en la calle a la judicialización contra la Reforma Laboral, a la expectativa de que la Justicia declare inconstitucionales algunos artículos de la Ley.
El argumento central es que varios aspectos de la Reforma violan el principio de progresividad de los derechos laborales, que establece que, una vez un derecho es reconocido, no puede ser ni eliminado ni recortado, solo mejorado.
En cuáles artículos se enfoca la CGT
La Confederación decidió enfocarse en algunos de los artículos más controversiales que limitan el derecho a huelga y la lucha sindical.
El artículo 98 restringe el derecho a huelga, ampliando las actividades laborales consideradas “esenciales” y por ende obligando a garantizar entre el 50% y el 75% de los servicios durante un paro. Este artículo ataca directamente la potencia de una medida de fuerza como el paro, una de las herramientas de las y los trabajadores para hacer valer los reclamos por sus condiciones laborales.
Pablo Topet, asesor legal de la central, expuso en las comisiones del Senado y señaló que esto es prácticamente “la prohibición de las huelgas”.
A este artículo le siguen otros cuyo objetivo es limitar y criminalizar el derecho a la protesta laboral: el artículo 133 de la Reforma Laboral restringe el derecho de realizar asambleas en los ámbitos y horarios laborales; el 134 redefine como “infracciones muy graves” los bloqueos a empresas como forma de protesta; el 141 enmarca la convocatoria a asambleas como “prácticas desleales”; y los artículos 142 y 143 habilitan a iniciar acciones judiciales por dichas “prácticas desleales”.
Por ahora, la Confederación aún no define si presentará la impugnación ante el fuero laboral o el contencioso administrativo.
La decisión de la CGT de realizar una marcha acompañando la judicialización contra la Reforma Laboral se tomó en la semana pasada durante una asamblea, cuando sus dirigentes optaron por la estrategia judicial en lugar de propuestas más combativas como el paro y marcha del viernes pasado, en el día de la ratificación de la Reforma en el Senado.
“El resorte republicano de la Justicia es el que debe actuar cuando el Congreso sanciona leyes que violan la Constitución», expresó Jorge Sola, uno de los secretarios generales de la central.
No faltan quienes consideran que la conducción de la CGT carece de fuerza, organización y coraje para defender los derechos de las y los trabajadores.
En esa línea, el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, enfatizó la semana pasada: “Los mismos que confiaron en el Congreso aunque no estuvieran los votos ahora nos dicen que tenemos que confiar en la Justicia ¿Cuándo van a confiar en los trabajadores? Me parece que se están poniendo excusas para no pelear. Va a haber un día después y vamos a tener que explicar dónde estuvo cada uno en este tiempo. La historia nos va a juzgar».

