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Javier Milei lanzó su carrera por la reelección con un discurso de confrontación

Publicado por:Agustina Bortolon

En la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei profundizó su tono anti casta, apuntó contra Cristina Kirchner y empresarios, anunció reformas electoral, tributaria y judicial, y evitó referirse a la liberación del gendarme Nahuel Gallo. El mensaje dejó señales de campaña rumbo a 2027 y expuso tensiones internas en el oficialismo.

Por tercera vez desde que asumió, el presidente Javier Milei inauguró el período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación en un clima político atravesado por la reciente liberación del gendarme Nahuel Gallo, episodio que no tuvo lugar en su discurso.

En cambio, el mandatario eligió reforzar su narrativa de confrontación, consolidar a su núcleo duro y proyectarse explícitamente hacia la reelección en 2027.

Lejos de moderar el tono, Milei retomó el estilo que lo catapultó a la Casa Rosada. Descalificaciones, polarización y una fuerte apelación a la “casta” política y empresarial. En cadena nacional, utilizó el recinto como escenario para revitalizar su identidad libertaria, deslegitimar a la oposición y tensionar los márgenes institucionales del Parlamento.

Cristina Kirchner en el centro del ring

El principal blanco opositor fue la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Milei pronosticó nuevas condenas judiciales en su contra en las causas conocidas como “Cuadernos” y “Memorándum con Irán”, y la volvió a calificar en términos agraviantes mientras desde las bancas justicialistas respondían fuera de micrófono.

La arremetida se produjo en una semana políticamente sensible para el peronismo. La exmandataria recibió en su domicilio de San José 1111 al excandidato presidencial Miguel Ángel Pichetto, quien llamó a la reconciliación interna del espacio. En contraste, Milei evitó mencionar al gobernador bonaerense Axel Kicillof, que en los próximos días abrirá las sesiones en la Legislatura provincial y comenzará a delinear su propio proyecto presidencial.

Reformas en agenda: PASO, impuestos y justicia

Entre los anuncios, el jefe de Estado confirmó que impulsará una reforma electoral que incluirá la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y cambios en el financiamiento de los partidos políticos, con la intención de reducir o suprimir el aporte estatal y fortalecer el esquema de contribuciones privadas.

También anticipó el envío de una reforma tributaria orientada a disminuir la presión impositiva, una promesa central de campaña que enfrenta resistencias de gobernadores afectados por la caída en la recaudación.

En materia judicial, y con la presencia en el recinto de los ministros de la Corte Suprema -Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti-, Milei cuestionó la lentitud del sistema y ratificó su intención de avanzar hacia un modelo acusatorio. Saludó a la distancia a su ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y prometió una transformación que convierta al Poder Judicial en una herramienta “ágil, eficaz y justa”.

Sin embargo, más allá del anuncio de un paquete mensual de 90 proyectos de ley de perfil reformista, la falta de precisiones restó contundencia a la propuesta legislativa.

Empresarios bajo fuego

Otro tramo central del discurso fue el embate contra los denominados “empresaurios”, término con el que en Casa Rosada describen a sectores del empresariado con vínculos históricos con el Estado. El presidente apuntó contra Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, y contra Javier Madanes Quintanilla, titular de Aluar y Fate, a quienes responsabilizó por trabas estructurales al desarrollo económico.

La crítica se inscribió en su narrativa de que la Argentina podría haber sostenido el sendero de crecimiento de fines del siglo XIX de no mediar, según su visión, la connivencia entre política y sectores económicos concentrados.

Internas libertarias y tensión con Villarruel

La puesta en escena no logró disimular las fracturas internas del oficialismo. La transmisión oficial evitó mostrar a referentes digitales y militantes cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo, arquitecto del tono confrontativo del mensaje.

Tampoco pasó inadvertida la distancia con la vicepresidenta Victoria Villarruel. El saludo entre ambos no fue difundido y la relación institucional aparece deteriorada. Desde la organización de la asamblea hasta los gestos en el recinto, la escenografía dejó en evidencia la fractura en la cúpula del Ejecutivo.

En paralelo, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, ganó centralidad política y mediática. Con una bancada propia fortalecida y referentes como Martín y Eduardo “Lule” Menem en primera línea, el oficialismo mostró que el poder interno se reconfigura puertas adentro mientras el Presidente proyecta su figura hacia 2027.

La tercera apertura de sesiones de Milei, más que un balance de gestión, funcionó como acto de campaña anticipado. Con un discurso polarizante, anuncios generales y escasa vocación de diálogo, el mandatario consolidó a los propios, desafió a la oposición y dejó claro que su horizonte político ya está puesto en la próxima elección presidencial.

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