Córdoba, San Luis y La Pampa acordaron desarrollar programas conjuntos de protección del ecosistema de esta especie arbórea endémica, única en el mundo.

Las provincias de Córdoba, San Luis y La Pampa firmaron un convenio para proteger al Caldén, especie arbórea única en el mundo que habita en nuestro suelo.
Esta iniciativa busca proteger al ecosistema del árbol, el «caldenal», a la par de un desarrollo rural sostenible. Los caldenales constituyen uno de los cinco ambientes endémicos de Argentina.
Las dependencias gubernamentales que firmaron el acuerdo de colaboración interprovincial son el Ministerio de Ambiente y Economía Circular de Córdoba, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa y la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Luis.
Por qué es importante proteger este ecosistema único en el mundo
En el acuerdo de las tres provincias sobre el Caldén, se establece un marco de cooperación institucional para desarrollar programas y proyectos conjuntos destinados a proteger este ecosistema endémico, que se extiende por el sur de las provincias de Córdoba y San Luis y el norte y centro de La Pampa, conformando la región fitogeográfica del Espinal.
Los bosques de caldén cumplen funciones ecológicas esenciales como la regulación hidrológica, la provisión de forraje, el hábitat de fauna silvestre y el almacenamiento de carbono, entre otros.
Según la ministra de Ambiente y Economía Circular de Córdoba, María Victoria Flores, un convenio de este tipo sienta un precedente en cuanto a compromiso y colaboración interprovincial para «preservar un patrimonio natural irremplazable”.
Y agregó: “Hablar de ambiente sin jurisdicciones es un gran paso, y que se sumen los productores a esta iniciativa de conservación, es aún más importante”.
Actualmente, los caldenales se encuentran degradados y en proceso de arbustización, lo que deteriora su productividad ecológica y aumenta el riesgo de incendios.
La zona de los caldenales es uno de nuestros cinco ambientes endémicos (es decir, únicos de una región, que no se generan de modos naturales en otras partes del mundo). Se trata de un territorio interprovincial diverso: pastizales naturales pampeanos, lagunas salobres, bajos salinos, dunas móviles y suelos arenosos. Este mosaico de ambientes recibe influencias de las regiones chaqueña, del monte y pampeana, lo que genera una biodiversidad única.
Qué acciones tomará Córdoba: monitoreo y restauración
A partir de este acuerdo entre las provincias para proteger al caldén, Córdoba implementará una agenda de trabajo que incluye el monitoreo de biodiversidad en los remanentes de este árbol, así como un relevamiento de productores y campos en la zona.
Una de las acciones más importantes será declarar como Áreas Productoras de Semillas Nativas (APSN) los relictos de caldenal para poder cosechar y garantizar la preservación del patrimonio genético cordobés.
El plan contempla, además, la producción de ejemplares de caldén con genética cordobesa específicamente para proyectos de restauración ecológica, así como la instalación de cartelería en toda la región, que eduque a la población respecto a la importancia de este árbol y del ecosistema en su conjunto.
Las semillas de caldén serán compradas por la Provincia a través del Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba, al Banco de Germoplasma de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC. A partir de esas semillas, Córdoba producirá plantines en los viveros de la red provincial.
El convenio establece una alianza estratégica que involucra a los organismos ambientales de las tres provincias, gobiernos locales, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), la Universidad Nacional de La Pampa (UNLP) y el Banco Nacional de Germoplasma de Neltuma.
Los ejemplares criados en viveros serán entregados a productores agropecuarios dentro del Corredor Biogeográfico del Caldén. Aquellos que incorporen caldenes en sus establecimientos dentro del corredor podrán acceder a certificaciones de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs).
El Corredor Biogeográfico del Caldén es un espacio protegido que abarca 665.000 hectáreas de tierras privadas en el Departamento General Roca. Este corredor alberga la Reserva Forestal Natural Estancia Ralicó y constituye un bastión fundamental para la conservación de esta especie única.
Los caldenales, patrimonio natural y cultural
Los caldenales son el bosque más austral del Espinal argentino. De las vastas extensiones que cubrían la región en tiempos precolombinos, hoy solo sobreviven 50.000 hectáreas en Córdoba, concentradas principalmente en dos núcleos: un conjunto de 40.000 hectáreas en las pedanías El Cuero y Jagüeles, y un relicto de 10.000 hectáreas que bordea el río Popopis.
Para los pueblos que habitaron y habitan estas tierras, tanto las comunidades hispano-criollas como las mapuches-ranquelinas, el caldén fue una especie sagrada, de la cual aprovecharon sus frutos y su sombra.
El acuerdo entre las provincias para proteger al caldén es un acontecimiento de suma importancia porque supone un esfuerzo interprovincial sin precedentes por resguardar un árbol único en el mundo, un ecosistema que también es endémico en nuestro país y un recurso natural, cultural, histórico y simbólico para los pueblos locales.
«Hoy el Corredor Biogeográfico tiene la misión de proteger estos últimos vestigios de los bosques del Espinal, preservando no solo una especie única en el mundo, sino también un patrimonio natural y cultural irreemplazable que conecta a los cordobeses con sus raíces más profundas», concluyó un parte provincial al respecto.

