La investigación por el doble femicidio de Luna Giardina y su madre, Mariel Zamudio, suma nuevos elementos: en las últimas horas se halló un cuerpo en la zona donde buscaban al chofer que había trasladado a Pablo Laurta desde Entre Ríos hasta Córdoba. Mientras tanto, el hijo del acusado, hallado con vida tras el crimen, permanece bajo resguardo de la Senaf, que evalúa su futuro familiar.

La investigación por el doble femicidio de Luna Giardina y su madre, Mariel Zamudio, ocurrido el pasado sábado 11 de octubre en Villa Serrana, sigue revelando nuevos datos.
En las últimas horas, un cuerpo fue hallado en el área donde se concentraba la búsqueda de Martín Sebastián Palacios, el remisero que había sido contratado para trasladar a Pablo Laurta desde Entre Ríos hasta Córdoba y que permanecía desaparecido.
Si bien aún no fue confirmada su identidad, se sospecha que podría tratarse de Palacios, cuya familia denunció su desaparición luego de que realizara el viaje con Laurta. Los investigadores creen que el acusado podría haberlo asesinado y luego incendiado el vehículo para ocultar pruebas.
Pablo Laurta, ciudadano uruguayo con antecedentes por violencia de género, está detenido y acusado de asesinar a su expareja y a su suegra, y de secuestrar a su hijo de cinco años, quien fue encontrado con vida y ya se encuentra bajo la custodia de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
El hijo de la víctima, bajo resguardo de la Senaf
La ministra de Desarrollo Humano, Liliana Montero, confirmó que la Senaf evalúa distintas alternativas familiares para garantizar al niño un entorno estable, seguro y afectivo. “Estamos trabajando cuidadosamente con la Justicia para determinar la mejor opción de cuidado”, señaló.
Entre las posibilidades se analizan familiares en Chile, Buenos Aires y Jujuy, además de vínculos afectivos en Córdoba, donde el niño residía junto a su madre y su abuela antes del crimen. En los próximos días se definirán los pasos a seguir, una vez concluidos los informes socioambientales y psicológicos.
Desde la Senaf subrayaron que la prioridad es preservar el bienestar integral del menor y ofrecerle acompañamiento psicológico tras el violento episodio que lo dejó sin su madre y su abuela.

