Una Comisión de la ONU acusó a Israel de genocidio en Gaza, responsabilizando al primer ministro y a altos funcionarios, mientras la ofensiva militar sobre la ciudad deja más de 300.000 desplazados y la crisis humanitaria se agrava.

Una Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas acusó a Israel de cometer “genocidio” en Gaza con el objetivo de destruir al pueblo palestino, responsabilizando directamente al primer ministro israelí y a otros altos funcionarios de incitación.
El grupo de expertos, presidido por la jurista Navi Pillay, presentó un informe extenso ante la prensa, dirigido tanto al gobierno israelí como a la comunidad internacional.
Según la presidenta de la Comisión, “las autoridades israelíes y las fuerzas de seguridad israelíes cometieron cuatro de los cinco actos que constituyen genocidio” conforme al derecho internacional.
Los actos incluyen el asesinato deliberado de miembros del grupo palestino, graves daños físicos o mentales, la imposición de condiciones de vida que puedan llevar a la destrucción total o parcial del grupo y la aplicación de medidas destinadas a impedir nacimientos en el grupo afectado.
El gobierno de Israel respondió rápidamente a la acusación, calificándola de “infundada”. Un funcionario, que pidió no ser identificado, declaró: “Ningún país desértico en la historia -menos aún en un año de sequía- ha suministrado 14 millones de litros de agua diarios de sus propias reservas y, aun así, sido acusado de genocidio”.
En paralelo, Israel lanzó un intenso ataque contra la Ciudad de Gaza durante la madrugada de ayer. Según medios internacionales, la ofensiva terrestre comenzó la noche del lunes con el objetivo de tomar el control de Gaza; sin embargo, el ejército israelí no desplegó tropas de tierra en la zona urbana.
Testigos locales confirmaron los bombardeos aéreos y ataques con drones que afectaron gran parte de la ciudad, pero negaron la presencia de tanques en el corazón del enclave. Como consecuencia, más de 300.000 personas han huido de Gaza en los últimos días, generando una crisis humanitaria creciente.

