En 2014, el joven de 18 años fue asesinado por la espalda por dos agentes de la Policía de Córdoba. La jueza Alejandra Sánchez Alfaro ratificó que la Provincia debe responder por la actuación de sus agentes, con indemnización y visibilización del caso.

Quedó firme la sentencia que ordena al Gobierno de Córdoba indemnizar a la familia de Fernando «Güere» Pellico, el joven asesinado en 2014 por disparos efectuados por personal policial.
En 2016, los agentes Lucas Gastón Chávez y Rubén Alfredo Leiva ya habían sido condenados por la Cámara Octava del Crimen a prisión perpetua. En 2019, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba confirmó la sentencia.
Ahora, la Justicia provincial responsabilizó civilmente al Gobierno de Córdoba por los «daños» ocasionados en el marco del asesinato de «Güere» Pellico.
La jueza Alejandra Sánchez Alfaro sostuvo que el Estado provincial debe responder por los actos cometidos por sus fuerzas de seguridad en el ejercicio de sus funciones, remarcando que los disparos fueron realizados con armas reglamentarias.
La sentencia dispuso un monto monetario como indemnización para la familia Pellico, la publicación del fallo y la colocación de una señalización en el lugar del crimen, como medidas de reparación simbólica y de prevención frente a hechos de violencia institucional.
Para la magistrada, dar visibilidad a estas resoluciones es clave para que “no sucedan nunca más”.
El fallo subraya que Pellico y su familia fueron víctimas de trato ultrajante y discriminatorio, constituyendo una grave violación a los derechos humanos.
“La responsabilidad del Estado obedece a un factor de atribución objetivo, y debe responder civilmente por daños causados por miembros de la policía o fuerzas de seguridad, ya sea en el cumplimiento de funciones que le son propias, ya sea que el daño lo ocasione el arma de fuego que la fuerza le provee al agente”, enfatizó la jueza en el fallo.
Recordemos que en abril de este año, la Justicia sentó precedente determinando que el primo de «Güere», Maximiliano Peralta reciba una indemnización, pagada tanto por los oficiales como por el Gobierno provincial.
Ambos se trasladaban en motocicleta cuando, Chávez y Leiva, comenzaron a dispararles por la espalda en el asesinato ocurrido en 2014. Peralta sobrevivió pero recibió un disparo en su pierna derecha.

