Lo esencial no es el objeto consumido, sino el modo en que impacta en la vida de las personas. En la ciudad de Córdoba, la Municipalidad cuenta con Centros de Acompañamiento distribuidos en los barrios, donde cualquier persona puede acercarse a pedir orientación, ayuda o simplemente alguien que escuche.

Cuando se habla de “consumo problemático”, a priori es común asociarlo a en drogas o alcohol. Pero limitar el problema solo al uso de sustancias deja fuera una parte importante de la cuestión.
El consumo puede volverse problemático también en prácticas cotidianas como el uso de videojuegos, las compras, el trabajo o incluso la alimentación. Lo esencial no es el objeto consumido, sino el modo en que impacta en la vida de las personas.
Desde la Dirección de Políticas Sociales en Adicciones de la Municipalidad de Córdoba, sostienen que «un consumo se vuelve problemático cuando afecta negativamente la salud física o mental de las personas, cuando interfiere en sus vínculos, estados de ánimo, relaciones laborales o educativas, o cuando se desencadenan situaciones en conflicto con la ley”.
¿Uso, abuso o dependencia?
No todo consumo es dañino, y no toda práctica repetida implica un problema. Existen tres grandes categorías para pensar las distintas modalidades:
- Uso: consumo ocasional o esporádico, sin consecuencias directas ni sostenidas. Aun así, un solo uso puede generar riesgo.
- Abuso: cuando el consumo genera consecuencias negativas para la salud física o emocional, aunque no exista aún una dependencia.
- Dependencia: cuando el consumo se vuelve el eje de la vida de la persona, organizando su rutina, vínculos y emociones alrededor de él. Suelen aparecer síntomas de abstinencia física o psicológica.
Comprender el problema más allá de las sustancias
Soledad Fuentes Gutiérrez, directora de Políticas Sociales en Adicciones de la Municipalidad de Córdoba, remarcó en diálogo con Universo TV que no se puede hablar de consumos sin tener en cuenta el contexto, la subjetividad y las condiciones de vida de cada persona.
“Cada situación es particular. Hay una multiplicidad de factores que no tienen que ver solo con la sustancia, sino con el momento subjetivo que está atravesando la persona. Tampoco podemos desconocer el contexto en el que estamos viviendo”.
Desde su experiencia, insiste en ampliar la mirada: “Un consumo puede ser problemático mediando o no una sustancia. Pueden presentarse situaciones respecto a compras, videojuegos, incluso al trabajo. Lo importante es poder registrar si eso está afectando la vida de la persona”.
Además, la especialista resalta la importancia del abordaje comunitario. «Si uno ve que un ser querido está en esa situación, es porque algo ya nos hizo ruido. Es un problema que nos atañe a todos. A veces alcanza con decir: ‘Estoy preocupado, noté que pasó algo, ¿cómo te estás sintiendo?’. Es importante poder quitarle ese estigma de lo privado”.
“La principal herramienta es poder introducirnos y acompañar. Hay situaciones graves que requieren ser abordadas con responsabilidad, incluso si la persona no da su consentimiento inmediato”.
Espacios de ayuda gratuitos en Córdoba
Durante años, hablar de consumos implicó vergüenza, aislamiento y estigmas. Pero hoy existen alternativas comunitarias para pedir ayuda sin ser juzgados.
En la ciudad de Córdoba, la Municipalidad cuenta con Centros de Acompañamiento distribuidos en los barrios, donde cualquier persona puede acercarse a pedir orientación, ayuda o simplemente alguien que escuche.
Están pensados para quienes atraviesan situaciones de consumo problemático, pero también para sus familiares, amigos o personas cercanas que necesiten herramientas para acompañar.
Allí se brinda:
- Escucha activa y orientación inicial
- Valoración de cada situación
- Acompañamiento personalizado y estrategias de intervención
Además, está disponible la línea gratuita 0800-888-5555, que funciona las 24 horas, para recibir consultas sobre salud mental, consumos problemáticos y adicciones.
Podés ver el listado completo de centros de acompañamiento haciendo click acá.
