Según datos del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, desde el 3 de junio de 2015 hasta el 30 de mayo de 2026 hubo 3.205 femicidios en la Argentina. La violencia de género lo atraviesa todo: desde »micromachismos» cotidianos hasta el poder judicial, político y mediático revictimizante.

El Observatorio de las Violencias de Género «Ahora Que Sí Nos Ven» presentó un informe especial a los 11 años de la conformación del colectivo feminista Ni Una Menos: entre el 3 de junio de 2015 hasta el 24 de mayo de 2026, hubo 3.205 femicidios en la Argentina.
Mujeres cis, trans, lesbianas, adolescentes, niñas. Femicidios directos (2.752), vinculados (por ejemplo, contra hijxs u otros seres queridxs de las víctimas: 392), transfemicidios y travesticidios (46) e instigaciones al suicidio (15).
El informe fue elaborado por el Observatorio junto a la Universidad Nacional del Delta, con estadísticas construidas a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país.
1 víctima letal de violencia de género cada 30 horas
En el caso de los femicidios directos, las víctimas fueron niñas, adolescentes y mujeres adultas asesinadas por motivaciones vinculadas a la violencia de género.
En cuanto a los femicidios vinculados, 168 fueron de mujeres y niñas allegadas a la víctima principal, como el caso de Mariel Zamudio, la madre de Luna Giardina, ambas asesinadas por la ex pareja de esta última Pablo Laurta.
222 fueron femicidios vinculados de hombres y niños, como el asesinato del hijo de Susana Chiappero, un niño de 4 años, en Morteros. En aquel caso el femicida, Sergio Domingo Galarza, mató a Susana, a su hijo y por último se suicidó. Otros 2 femicidios vinculados de esta estadística corresponden a personas no binarias o sin datos.
En el 42% de los casos, el femicida era la pareja de la víctima, en el 22% ex pareja, en el 11% un familiar, en el 10% un conocido. En el 13% de los casos no hay datos y solo un 2% corresponde a agresores desconocidos. Estas cifras son contundentes: a las mujeres en general las matan hombres que dicen quererlas o forman parte de su círculo cercano.
La casa, habitualmente un sinónimo de refugio, es para las mujeres el lugar más inseguro: en el 63% de los casos, el femicidio sucedió en la vivienda de la víctima o en la compartida con el agresor. El 23% de los asesinatos sucedió en la vía pública y un 5% en la vivienda del agresor. Del resto de casos no se tienen datos.
17% de las víctimas habían denunciado al agresor antes de ser asesinadas. 10% contaban con medidas de protección judicial. No fue suficiente para evitar sus muertes.
Otro dato del informe de Ahora Que Sí Nos Ven: 2714 niñxs se quedaron sin mamá.
En casi el 20% de los femicidios de menores de edad las víctimas fueron abusadas sexualmente previo a su asesinato y en el 22% de los casos estuvieron desaparecidas. En el caso de víctimas mayores de edad, un 3% fue violada previo al femicidio y un 13% estuvo desaparecida. El dato sugiere, en el caso de las menores, el efecto de una doble vulnerabilidad: por identidades femenizadas pero también por niñas.
En lo que va de 2026, el Observatorio contabilizó 99 víctimas letales de violencia de género. En la última semana lamentamos dos femicidios, de dos menores: Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba; Dulce María, de 17, en Misiones. A ellas se suma la desaparición en nuestra ciudad de Delicia Mamani Mamani, cuya madre, hermano, compañeras y docentes del Colegio Carbó siguen buscando; y tantas otras, que nos faltan a todxs. Por una sociedad sin machos violentos y con mujeres libres, este miércoles 3 de junio marchamos a las 18 hs desde la esquina de Colón y Cañada, pidiendo justicia y gritando Ni una mujer menos, ni una muerta más.

