13 años después seguimos preguntando: ¿Dónde está Jorge Julio López?

13 años después seguimos preguntando: ¿Dónde está Jorge Julio López?

Un día como hoy, pero hace 13 años atrás, desaparecía Jorge Julio López, testigo clave en el juicio que determinó la cadena perpetua del genocida Miguel Etchecolatz.

Este miércoles habrá distintos actos y movilizaciones que recordarán a Jorge Julio López, quien fue desaparecido el 18 de septiembre de 2006. Su familia y organizaciones que velan por los derechos humanos, aún reclaman que se haga justicia y alguien les diga qué paso.

Jorge Julio López era un albañil y militante de Montoneros que fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976, durante la dictadura cívico-militar en Argentina, y liberado el 25 de junio de 1979.

Su testimonio, tras haber pasado por distintos centros clandestinos de detención, fue contado por primera vez en los Juicios por la Verdad que se realizaron en 1999. Procesos judiciales que no tuvieron consecuencias penales.

Años más tarde, el presidente Nestor Kirchner impulsaba la anulación de la leyes de Obediencia Debida y Punto Final. De este modo, se retomaban los juicios a los militares responsables de la desaparición forzada de personas en la dictadura.

Por eso, en 2005, Julio López se presentó a declarar nuevamente en la etapa de instrucción de la causa contra Miguel Etchecolatz – ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la dictadura-.

El 28 de junio de 2006, Julio López declaró ya como testigo del juicio oral. Frente al tribunal relató las peores experiencias que vivió durante los años que estuvo secuestrado y brindó detalles de los lugares, nombre y fechas involucradas en el caso.

En el juzgado de La Plata, López estaba sentado a cinco metros de Etchecolatz y declaraba: “La chica estaba casi a mi lado, en un camastro. Le habían tirado un baldazo con agua y Etchecolatz le pasaba picana…y ella le gritó: “POR FAVOR NO ME MATES! LLEVAME PRESA DE POR VIDA PERO DEJAME CRIAR A MI BEBA!”…y él le sonrió…y delante mío le pegó un balazo ahí mismo. Si la encuentran alguna vez, verán que la cabeza tiene dos agujeros, porque la bala entró por la nuca y le salió por el costado“.

Su delcaración le costó que fuera visto por última vez la mañana del 18 de septiembre cuando salía de su casa en Los Hornos y se dirigía al tribunal para escuchar la sentencia de un juicio que fue histórico.

Al día siguiente, el 19 de septiembre de 2006, Etchecolatz es condenado a cadena perpetua por su participación en la última dictadura militar al considerar los testimonios de, entre otros, Julio López.

Sobre su desaparición

La causa para investigar la ausencia de Julio López acumula medio centenar de cuerpos pero no registra avances. Las principales líneas de investigación apuntan al entorno de Etchecolatz, a los policías que fueron sus subordinados durante el terrorismo de Estado y a un sector del Servicio Penitenciario Bonaerense.

“Lamentablemente (la causa) está en un punto muerto hace muchos años”, dijo Rubén López, su hijo. “Sólo podemos sospechar de instigadores, de Etchecolatz, pero no hay una prueba concreta y cierta”, agregó.

A 13 años de su segunda desaparición, no hay imputados en la causa que investiga el paradero de Jorge Julio López.

Miguel Etchecolatz sostiene un papel con el nombre de Jorge Julio López, testigo clave para su condena a cadena perpetua.