Reserva San Martín: a pesar de la prohibición, siguen usando la cancha de Hockey

Hace dos años se inauguró el Estadio Municipal de Hockey en el Camping de la Reserva Natural San Martín, y el ambiente sufre sus consecuencias.

Crédito: La Voz del Interior

Por Emi Urouro

Desde que se construyó ese predio, la asociación civil Amigos de la Reserva Natural Urbana San Martín trabaja para que se priorice a la flora y fauna de la zona.

Es importante señalar que, según manifiesta la organización, la reserva natural está protegida por la Ordenanza 11.702, por ende, en ese espacio no deberían existir este tipo de proyectos.

El segundo artículo de esa normativa aclara que una de las finalidades de la reserva es “conservar las especies y poblaciones de la biota autóctona”. Algo que se contradice con el estadio deportivo municipal.

Recientemente, la Justicia de Córdoba hizo lugar al recurso de amparo, presentado por la ONG, por la protección de los derechos ambientales contra la Municipalidad y la Federación Amateur Cordobesa de Hockey.

Para profundizar en la temática, nos comunicamos con Adriana Moyano, miembro de la asociación, quien resaltó que la Cámara Contencioso en lo Administrativo resolvió darles la razón: se debe sacar la cancha de hockey de la reserva natural, es decir, volver a la situación anterior a la construcción de esa obra.

Crédito: https://redambientalcba.ne

La postura de la Justicia

En dicho fallo, resaltan que “en todo lo que competa a la reserva, lo que debe primar es el enfoque ecosistémico -y no el de la simple discrecionalidad-, sin que las autoridades municipales puedan ver en ello un recorte de atribuciones o una invasión de funciones propias”.

Además, respecto a las Reservas Naturales Urbanas, al ser fundamentales para la perpetuación del patrimonio natural, deben ser preservadas de la infatigable expansión urbana, productiva y comercial.

La Cámara, retomó lo expresado por TSJ sobre este conflicto: “Nada del presente caso puede concebirse obviando que, al sancionar la Ordenanza n° 11702/2009 y al crear la Reserva Natural Urbana (RNU) ‘Parque General San Martín’, las autoridades municipales han asumido el mandato constitucional de proveer ‘a la utilización
racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales’ (CN, art. 41)”.

La entrevistada explicó que la Municipalidad apeló esta medida, por lo tanto, tienen que esperar que el Tribunal Superior de Justicia resuelva definitivamente esto.

Les respondieron que si bien la Cámara acepta la apelación del gobierno de la Ciudad, hay que tener en cuenta que su fallo “tiene un efecto devolutivo y no suspensivo”, es decir, hasta que se resuelva la apelación hay que hacer lo que determinó la Justicia, osea, no utilizar la cancha.

Crédito: La Tinta

“Si vemos que no se cumple con lo que dictaminó la Cámara, y siguen utilizando la cancha, vamos a recurrir de nuevo a la Justicia para que a través de ella se intime a la Municipalidad para cumplir con ese fallo”, informó Adriana.

Un ambiente afectado por la actividad humana

La entrevistado resaltó que la situación de sequía que atraviesa la reserva es similar a la de otras áreas naturales de Córdoba.

“Hay mucho material combustible seco y acumulado, eso produce un gran riesgo de incendio para la reserva, la sequia hace que aumente ese material seco”, agregó.

Por otro lado, el impacto ambiental de la utilización de esa cancha es grande porque se utiliza un mínimo de 45 mil Lt de agua potable cada vez que se juega o cada vez que se realizan actividades el predio.

“Es agua que no se recupera”, resaltó la entrevistada.

A lo anterior, debemos sumar los entrenamientos que se producen en horarios nocturnos, que necesitan iluminación y emplean grandes reflectores para ello.

“Eso altera absolutamente la fauna. Está comprobado, se llama polución lumínica”, explicó Moyano.

Por último, desde la Asociación quieren hacer pública una situación que sucede al lado de la reserva natural: grupos de motociclistas circulan por la costa del río, bordeando la RNU, y destruyendo la vegetación.

Es una actividad que se realiza en propiedad privada, por eso los guardaparques no pueden hacer otra cosa más que sugerir que se detengan.

Llamamos a la sociedad a tomar conciencia para el cuidado del entorno, sobre todo en un mundo que diariamente sufre las consecuencias de la emergencia climática global.

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