Perspectiva de género en torno al consumo problemático

Desde 1987, la Asamblea General de Naciones unidas conmemora el “Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas” cada 26 de junio.

Crédito: Télam

Para Gabriela Torres, titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), el nombre compuesto que lleva esta fecha no expresa los múltiples enfoques que han transitado desde entonces los temas de consumo, desde lo estrictamente jurídico pasando por lo meramente sanitarista.

Según Torres, ya no se discute la diferencia que existe entre una persona que atraviesa una experiencia de consumo problemático, y una persona que comete un delito en un negocio de narcotráfico. Para la funcionaria, esta distinción es clave a la hora de abordar el tema desde un enfoque contemporáneo, complejo e integral.

La titular de Sedronar destaca que su gestión se guía por una perspectiva de Derechos Humanos y en el marco de la Ley Nacional de Salud Mental.

“Tenemos evidencias de múltiples investigaciones que nos dicen que el consumo problemático no es un asunto de voluntad individual sino que es una construcción y un tipo de vínculo que una persona establece con un objeto o sustancia, legal o ilegal” puede leerse en su columna de opinión, publicada en argentina.gob.ar.

Además, plantea que esa persona no está aislada sino que vive en una cultura de consumo, en un contexto social único y particular.

Ahora bien, ¿Se contempla la perspectiva de género en este enfoque integral?, para responder a esa pregunta acudimos a Casa Pueblo, Somos Pueblo y DIAT (Dispositivo Integral de Abordaje Territorial), organismos del SEDRONAR, que funcionan como espacios de acompañamiento comunitarios en distintos barrios de Córdoba y del País.

Un documento difundido por Casa Pueblo Yapeyú, plantea que las investigaciones, tratamientos y programas de prevención en torno al consumo problemático de sustancias, históricamente se han abordado desde un punto de vista masculino.

La organización reveló que de cada 10 personas que llaman al 141, línea de contención para problemáticas sobre drogas, 7 son mujeres. Ellas solicitan ayuda para sus familiares u otras personas.

Gentileza Casa Pueblo Yapeyú

Para Casa Pueblo Yapeyú deberían tenerse en cuenta las causas y consecuencias del consumo, los tipos de consumos, el rol de cuidadoras que se les asigna, el impacto del consumo en dicho rol y la doble sanción social que recae sobre nosotras al momento de buscar tratamiento o pedir ayuda.

Quienes son madres tienen mayores dificultades de acceder, adherir y permanecer en dispositivos de abordajes, cuando buscan ayuda por algún consumo problemático de sustancias.

“Tiene que ver con las responsabilidades que se nos asignan dentro del hogar, la doble o triple jornada laboral, el cuidado de lxs hijxs y de otras personas a cargo son factores que dificultan nuestro tratamiento, y que deben ser tenidas en cuenta”, explica desde el espacio de Yapeyú.

Gentileza Casa Pueblo Yapeyú

Otro dato a tener en cuenta, es que las mujeres, mayoritariamente, se acercan a los sitios de tratamiento, cuando la situación de consumo se encuentra relacionada a situaciones de violencia, ya sea, física, psicológica u económica.

Siguiendo al punto anterior, el documento enfatiza que las situaciones de agresión deben ser tenidas en cuenta a la hora de pensar y llevar adelante los acompañamientos en consumo problemático de sustancia.

“Es fundamental la incorporación efectiva de las características y necesidades específicas de la mujer a todos los programas de prevención, promoción y atención de los consumos. Es urgente la integración de la violencia de género como un elemento más en el abordaje de las adicciones”, concluye el escrito.

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