La mitad de los empleos perdidos durante la pandemia pertenece al sector informal

Casi 4 millones de trabajadores y trabajadoras perdieron sus empleos en el período “Covid-19”, según un informe del Centro de Investigación y Formación de la CTA.

  • El 56,6% de los puestos perdidos pertenece a personas asalariadas no registradas.
  • En septiembre se perdieron casi 220.000 empleos registrados respecto de diciembre de 2019, es decir, una caída de 1,8%.
  • El salario público volvió a ser relativamente peor que la del sector privado en términos evolutivos.

Durante la pandemia, la pérdida de empleos llegó a casi 4 millones de casos y afectó en particular al sector informal. Los datos corresponden a un informe del Centro de Investigación y Formación de la CTA.

El documento establece que el 56,6% de los puestos perdidos pertenece a personas asalariadas no registradas; el 39,6% no asalariadas; y el 3,8% a asalariadas registradas.

La situación del mercado laboral se debe puramente a la pandemia y a su consecuencia en la actividad económica. El informe recopila datos correspondientes al segundo trimestre del año a través de la Encuesta Permanente de Hogares proyectada a nivel nacional.

Las medidas del Gobierno nacional ayudaron principalmente a la conservación de empleos y protección de personas asalariadas registradas.

El estudio aseguró que “la caída fue menor para los asalariados registrados debido a la prohibición de despidos aunada a la vigencia del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)”.

Otro dato importante es el que anuncia que en septiembre se registró el primer mes del año que muestra una mínima recuperación. Sin embargo, se perdieron casi 220.000 empleos registrados respecto de diciembre de 2019, es decir, una caída de 1,8%.

Esta reducción se explica principalmente por la disminución en 201.000 en el número del personal asalariado del sector privado (-3,4%) mientras que también las personas asalariadas del régimen de casas particulares tuvieron una reducción de magnitud: -4,7% que representa 23.500 trabajadoras menos.

Los trabajadores y trabajadoras del sector público se mantuvieron prácticamente constantes en los meses relevados por el informe.

Sobre los salarios

El informe detalló en un capítulo que mientras el poder adquisitivo del salario registrado del sector privado se mantuvo relativamente estable entre 2012 y 2015, la tendencia fue descendente desde 2016.

“El deterioro salarial fue particularmente intenso desde el segundo cuatrimestre de 2018, es decir, desde que la corrida cambiaria, con su impacto en el nivel de precios, marcase el estallido de la situación de deuda contraída y se recurriese al préstamo del FMI”, indicaron.

En 2019 el salario real era 12,5% inferior al promedio de 2015 y en diciembre de 2019 la caída llegó al 14,8%.

Durante el corriente año, comenzó un proceso de recuperación, relacionado con el Decreto 14/2020, sancionado en enero. La mejora retrocedió en el contexto de la pandemia por coronavirus.

En septiembre, los salarios en promedio se ubicaron prácticamente al mismo nivel que en septiembre del año previo y 15,8% por debajo del promedio de 2015.

El salario público volvió a ser relativamente peor que la del sector privado en términos evolutivos. En septiembre se perdió casi 25% del poder de compra respecto a 2015 para el sector estatal.

Fuente: Télam.