La leche de almendras no conduce a la extinción de las abejas

Tras rumores que relacionan a la producción de leche de almendras con la extinción de las abejas, venimos a contarte que no es así. Las abejas no están en peligro de extinción, y mucho menos por la producción de leche vegetal.

Hace unos días que circulan dichos sobre las abejas y la leche de almendras. ¿Cuál es la relación? Por lo menos hace un corto tiempo, la leche de almendras es protagonista de una noticia falsa: se cree que su producción deriva en la extinción de las abejas.

Es importante aclarar desde ya que esto no es así. Una vez más, el principal responsable de que las abejas mueran, aunque esto no implique que estén en peligro de extinción, son los agroquímicos. En definitiva, diversos cultivos se contaminan y no solo el de las almendras.

En este sentido, cabe aclarar que no solo son las abejas quienes sufren, sino también otros animales. Todos ellos son víctimas del uso desmedido e incorrecto de agrotóxicos. Para colaborar, recomiendan consumir productos realmente orgánicos.

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Además, el cambio climático también incide en la calidad y esperanza de vida de las abejas. Por ende, se trata de una combinación de factores, y no de un simple cultivo de almendras para obtener leche vegetal.

Cabe recordar que, a través de la agricultura intensiva -la cual explota los recursos al máximo- los ecosistemas en donde viven abejas y otros animales se ven afectados y muchas veces reducidos. Esto significa que donde antes vivía una cierta cantidad de abejas, ahora hay lugar para menos de ellas.

Finalmente, el aumento de las temperaturas, las modificaciones en las precipitaciones y cualquier otro fenómeno producto de la crisis climática, favorecen la reducción y posible peligro de extinción de las abejas.

En el caso de los agroquímicos, las abejas mueren por contacto cuando el plaguicida “moja” la superficie corporal de la abeja y el tóxico penetra en su cuerpo. También puede ingerirlo, cuando manipulan o consumen cualquier néctar, pólen o agua contaminada.

En definitiva, las abejas no se están extinguiendo y no es por el cultivo de almendras ni la producción de su leche. Lamentablemente, en manos de agrotóxicos y el cambio climático, este peligro de extinción puede volverse realidad.

Por Carmela Laucirica

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