“Guerra contra el narcotráfico” en Argentina: ¿éxito o fracaso?

“Guerra contra el narcotráfico” en Argentina: ¿éxito o fracaso?

En los últimos días, algunas personalidades de la política argentina dieron pie a un debate sobre la supuesta “guerra contra el narcotráfico” que lleva adelante el gobierno de Cambiemos. Sin embargo, parece que el tema no recibió el trato profundo que merece y algunas afirmaciones quedaron en la nada.

Todo comenzó cuando el candidato a gobernador Axel Kicillof dijo en una entrevista que “hay gente que se dedica a vender droga porque se quedó sin laburo“. Horas más tarde, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le respondió que “a los narcos los metemos presos” y que el exministro de Economía buscó “justificar el narcomenudeo“.

Luego, se sumó la gobernadora Vidal a la polémica y señaló: “ni desocupados ni pobres son narcotraficantes. Es importante trazar línea muy clara entre los que estamos del lado de los que condenamos el narcotráfico y aquellos q justifican el negocio”.

Lo cierto es que, a pesar de que muchos medios se encargan de espectacularizar un debate que debería ser mucho más profundo, existen datos concretos para esclarecer el panorama. Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) realizaron un informe extenso respecto a esta problemática.

¿Quiénes están presos por causa relacionadas con drogas en Argentina?

El informe de CELS describe la situación del encarcelamiento por “narcotráfico” desde el 2002 hasta el 2017. Allí se revela que la tasa de encarcelamiento aumentó, en este período en un 252 por ciento (154 a 209 personas privadas de la libertad cada 100.000 habitantes por este delito).

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Evolución de la población carcelaria por infracción a la ley de drogas. Argentina, 2002-2017.

De ese porcentaje se destaca lo siguiente: el 45% de las personas presas por delitos relacionados con las drogas no había terminado el nivel primario de educación o no había tenido ningún tipo de instrucción. El 85% no había terminado el nivel educativo secundario.

Al momento de ingresar al sistema carcelario, el 36% de los varones presos por delitos de drogas estaba desocupado y el 38% tenía trabajo a tiempo parcial. Sólo el 24% tenía trabajo estable a tiempo completo.

Entre las mujeres un 46% estaba desocupada y un 29% tenía trabajo a tiempo parcial. Sólo el 22% tenía trabajo a tiempo completo. De ese total, el 73 por ciento están presas por “comercialización”. Según el informe, se trata de “muchas mujeres habitantes de barrios pobres, con hijos/as a cargo, se involucran en la venta de drogas como estrategia de supervivencia“.

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Mujeres presas en la Argentina según tipo de infracción a la ley de drogas. Argentina, 2017.

Entre la población trans el 63% estaba desocupada y un 25% tenía trabajo a tiempo parcial.

Haciendo un análisis de estos datos sociodemográficos, es inevitable ver que la gran mayoría de las y los encarcelados son pobres, vendedores o vendedoras minoristas, personas usadas como correos o microtraficantes. Se entiende que cumplen una función “comercializante” en el negocio de las drogas y son fácilmente reemplazables.

Así, el impacto que genera la encarcelación de estas personas en la “guerra contra el narcotráfico” es “dudoso“, según CELS.