El aislamiento no frenó el desmonte en Gran Chaco

A pesar de la cuarentena, el desmonte en el norte argentino sigue siendo una constante. En la zona del Gran Chaco, que comprende zonas de Salta, Formosa, Chaco y Santiago del Estero, Greenpeace denunció desmontes durante la cuarentena.

Durante el aislamiento, a pesar del cese de muchas actividades, una de las que se mantiene activa es el desmonte. En este caso, Greenpeace se encargó de señalar este hecho entorno a la zona del Gran Chaco, que ha sufrido desmontes en plena cuarentena.

En Argentina, la conservación de los bosques nativos se encuentra regulada. Así, se establece una división por zonas y lo que se puede hacer en cada una de ellas. En las zonas verdes, las mismas se pueden transformar. Las amarillas, sólo pueden tener ciertos usos; y las rojas, deben ser totalmente protegidas.

Según Greenpeace, entre el 15 de marzo y el 31 de mayo de este año se desmontaron 14.906 hectáreas del Gran Chaco. Esta superficie equivale a casi el 75% del territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según Hernán Giardini, coordinador de campaña de bosques de Greenpeace, estas actividades no deberían realizarse en cuarentena aún cuando la ley las autorice en contextos normales.

Si dividimos el total de hectáreas desmontadas entre las provincias que conforman el Gran Chaco, nos encontramos con que 7.759 pertenecen a Santiago del Estero. Asimismo, 3.073 son de Formosa, 2.435 de Salta y 1.639 de Chaco. No sólo hablamos de una gran cifra, sino también de una actividad que no está habilitada por el decreto de aislamiento obligatorio.

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Activistas de Greenpeace en reclamo por el desmonte de Gran Chaco

Por una ley de bosques que se cumpla

Siguiendo el reclamo de Greenpeace, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) afirmó que deberían suspender los permisos durante la pandemia. Esto se debe a que en el contexto actual no pueden realizarse los controles correspondientes, que se basan en la ley de bosques.

Desde 2007, la ley de bosques otorga el poder a cada provincia de decidir qué zonas deben ser conservadas y cuáles pueden ser transformadas. Para preservar las zonas que deben ser protegidas, se definió un presupuesto mínimo de protección ambiental de los bosques nativos. El mismo debería ser más del 0,3% del presupuesto nacional.

Desde la sanción de aquella ley, los presupuestos siempre han estado por debajo de lo acordado. En 2019, se destinó el 0.01% del presupuesto, mientras que en 2018 fue el 0,02% y en 2017 el 0,03%. En cuanto al 2020, no se ha definido aún un presupuesto destinado a la protección de los bosques argentinos.

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