¿Con qué argumentos Francia rechazó el tratado entre la UE y el Mercosur?

El 18 de septiembre, el país que dirige Emmanuel Macron, ratificó su oposición  al acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, luego de recibir un informe que puso en duda que las “ganancias económicas” del tratado compensen los “costos climáticos”.

Emmanuel Macron, presidente de Francia

¿Con qué argumentos Francia rechazó el tratado entre los organismos trasnacionales? el más resonante fue el de protección a la biodiversidad.

El Gobierno francés ratificó su oposición al acuerdo de libre comercio, cerrado en 2019 tras dos décadas de negociaciones, por un informe de la Comisión Ambec, que estima que la deforestación en los países del Mercosur podría “acelerarse un 5% anual” debido a la superficie adicional de pastoreo que sería necesaria para cubrir el aumento de producción de carne bovina destinada a la UE (entre 2 y 4%).

La investigación proyectó un aumento de “entre 4,7 y 6,8 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono” de emisiones de gases de efecto invernadero, en caso de seguir adelante con el tratado.

En relación al párrafo anterior, la comisión que realizó el informe, agregó que el costo medioambiental que se desprende de las emisiones de CO2 es de 250 dólares por tonelada y ese costo sería más importante que los beneficios económicos.

“El proyecto de acuerdo no contiene ninguna disposición que permita controlar las prácticas de los países del Mercosur en materia de lucha contra la deforestación”, dijo Francia.

Siguiendo la cita anterior, dicho gobierno aseguró que esa es “principal razón” por la que se opone al tratado comercial.

Al rechazo del acuerdo, se sumó el pedido de que se respete el Acuerdo de París contra el cambio climático, y que las importaciones procedentes de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) sigan las normas sanitarias y medioambientales europeas.

¿El mismo argumento fue usado para otros acuerdos comerciales?

La Unión Europea no siguió el mismo párametro con el Comprehensive Economic and Trade Agreement (CETA), es decir, el acuerdo comercial de libre intercambio bilateral entre la Unión Europea y Canadá que entró en vigor en 2017.

“Carne vacuna llena de hormonas de crecimiento, no respeto de los lineamientos del acuerdo de París sobre el clima, golpe a la agricultura y a los productores bovinos del Viejo Continente, la lista de “faltas” es todo un prontuario. Sin embargo, como suele ocurrir siempre con América Latina, la Unión Europea tiene un lenguaje comprensivo en ciertos países e intransigente con los latinoamericanos”, señaló Eduardo Febbro, en Página 12.

Informes diferentes, con posturas diferentes. Según Febbro,si bien el informe de la Comisión Ambec dice que el tratado entre UE-Mercosur incrementará la emisión de gases con efecto invernadero, un trabajo solicitado por Bruselas a la London School of Economics (LSE) afirma lo contrario.

Por último, para el que tratado entre en vigor, todos los parlamentos nacionales de la UE deben ratificarlo. Algo que no estaría sucediendo. ¿Será honesta esta preocupación ambiental? Es más necesaria que nunca, pero deberían regir las mismas condiciones para todos los tratados, así se cuidaría el entorno global.

Fuente Télam; Página 12

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